El exotismo del Tíbet

La Voz

A CORUÑA

JOAQUÍN LENS CRÍTICA DE ARTE La rareza de las piezas es el principal reclamo de la exposición del Kiosco Alfonso Dos exposiciones que nos acercan a universos, civilizaciones, culturas y religiones distantes se pueden contemplar durante este mes en A Coruña. De «Yemen. En la tierra de la Reina de Saba», de la Fundación Barrié de la Maza, nos ocuparemos en una próxima ocasión. Hoy comentaremos los secretos del «país de las nieves», que pueden contemplarse en el Kiosco Alfonso: la muestra incluye representaciones del universo budista, sus lamas y asentamientos religiosos.

16 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La exposición sobre el Tíbet, de la que es comisario Ramón Prats, está estructurada en los siguientes apartados: deidades y objetos rituales, representaciones de la religión prebudista, imágenes de Buda y lamas. Si bien no podemos ocultar que la peculiar estética de la iconografía budista no nos resulta especialmente atractiva, hemos de reconocer que el exotismo de muchas de las piezas de esta muestra interesará a muchos espectadores. Lo que sí nos ha emocionado especialmente han sido, además de algunas pinturas sobre algodón (La rueda de la existencias en especial), los Mándalas, uno de los símbolos visuales más representativos del tantrismo. Sólo estas bellísimas piezas y sobre todo los dieciséis iniciáticos, justifican la visita a la exposición. En referencia al mundo del grabado, recientemente se han publicado en ediciones numeradas dos carpetas de gran interés: Terra Chá, de Manuel María, magníficamente ilustrada con dibujos y serigrafías de Felipe Criado, editada por Produccións Culturais Artesa; y San Amaro, de Jaime Cabanas, acompañada por una bellísima Canción do Serviola. Aprovechando la feria taurina coruñesa, Pedro Bueno Salto inauguró una muestra de pinturas y dibujos relacionados con el mundo del toreo que pudo contemplarse hasta el pasado día 14 en el hotel Meliá. Poseedor de una enorme soltura, tanto en el uso de los acrílicos como en el dibujo, las piezas de Bueno Salto destacan por la impresionante levedad de sus aguatintas retocadas en ocasiones con lápiz y la capacidad expresiva del color y el trazo firme de sus pinturas. Nos ha gustado especialmente por su fuerza evocadora la aguatinta El picador. En la biblioteca de Elviña expone durante este mes la pintora Dolores Gálvez. Algunos de sus cuadros transmiten una sensación de desasosiego que atrapa al espectador al tiempo que evidencian un talento creador del que cabe esperar mucho en el futuro.