Desde hace treinta años la Feria del Libro congrega en A Coruña a miles y miles de lectores impenitentes. Contra toda previsión, y frente a las voces que afirman que cada día se lee menos, la Feria del Libro coruñesa cada día recibe más visitantes y vende más. Este año las casetas de Méndez Núñez recibiron muchas más visitas que el año anterior, concretamente un 30% más, según José Luis Orizales, organizador de la Feria. Y este incremento se notó en las ventas, que también superaron, aunque por poco, las cifras del año pasado. Esta vez, las casetas se llevaron una media de un millón cada una, 45 millones en total. Orizales resaltó que, aunque las cifras de ventas son más o menos similares, en esta ocasión hubo cinco puntos de venta menos que en la edición anterior. Además, Orizales destacó el gran nivel alcanzado por la Feria en cuanto a los autores que se acercaron a A Coruña a firmar ejemplares de sus libros: Marina Mayoral, Fina Casalderey, Ibáñez o Manuel Rivas fueron algunos de los más célebres. «Manuel Rivas -afirmó Orizales- podía haber elegido cualquier feria europea, pero decidió venir a la nuestra». En el caso de Rivas, la sesión de firmas se prolongó desde las ocho de la tarde hasta muy cerca de la medianoche. Fuentes de la organización también destacaron que este año se caracterizó por una afluencia de turismo mayor que nunca, lo que confirma la calidad de las actividades desarrolladas.