Abierto por vacaciones...

MARÍA NIETO / ALMA ESCUDERO A CORUÑA

A CORUÑA

CARLOS LAMAS El ritmo estival condiciona el calendario de descanso de los diferentes gremios profesionales Aunque la temporada estival, y principalmente el mes de agosto, se asocia a vacaciones, dicen que las excepciones confirman la regla. Profesionales como los hosteleros o los pintores sobreviven estos días a un aumento considerable de trabajo. Existen incluso oficios -como los heladeros ambulantes- que perduran mientras acompañe la meteorología, o los turistas. Ellos hacen su particular y atareado agosto mientras el común de los «currantes» se tira al sol, se cansa en fiestas y conciertos, frecuenta locales y colabora, con su ocio, a acelerar el ritmo de trabajo de los demás. Son la cara y la cruz del verano.

02 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El mes de agosto suele ser sinónimo de vacaciones para la mayoría de los profesionales, pero existen algunos oficios que ven entonces multiplicarse su trabajo. La mayoría están relacionados con el turismo, pero existen otras profesiones muy específicas que forman parte de este grupo de operarios estivales. Azafatas de tierra. Aunque el aeropuerto coruñés pierde viajeros en estos días, los azafatos de tierra de Alvedro multiplican su trabajo en el mes de agosto, porque los pasajeros, -turistas que llegan o coruñeses que se marchan de vacaciones-, son más complicados. «Llevan más equipaje y necesitan enlazar vuelos», explica José Manuel Gutiérrez, jefe de escalas de Iberia. Informadores turísticos. Estos jóvenes trabajan sólo en verano y tienen su mayor actividad concentrada en este mes, cuando más turistas visitan la ciudad. «Todos son estudiantes de turismo en prácticas», dice Antonio Martínez, coordinador de Turismo de A Coruña. Personal de hotel. Y como agosto es el mes en que más visitantes llegan a la ciudad, también es la época en que más trabajan los hoteles. A los empleados habituales se suman los alumnos en prácticas y los trabajadores temporales que alivian el exceso de trabajo. Heladeros ambulantes. Son un clásico de agosto y de las playas coruñesas. Los heladeros ambulantes son una de esas profesiones que nacen y mueren con el verano y también ven cómo su actividad aumenta con la llegada de las vacaciones. La mayoría son hosteleros que en la temporada estival inclinan por este trabajo de forma temporal. Socorristas. Cuando los visitantes invaden las playas, los socorristas entran en acción. Agosto es, para muchos de ellos, una pesadilla, porque algunos turistas son bastante temerarios. Los encargados de velar por la seguridad en el baño «Son jóvenes, de unos 20 años, con gran preparación, que el resto del año estudia o trabaja y que dedica el verano a ganar un dinero extra», explica Carlos García Touriñán, encargado de Protección Civil. Guías de museo. Los museos coruñeses también multiplican su actividad en estos día, incluso con más visitantes que en otoño, cuando las excursiones escolares llenan sus salas. Algunos, como el Acuario o la Domus, contratan personal de prácticas para los programas especiales de verano. Agencias de viajes. Pero también hay coruñeses que se marchan, y por eso las agencias de viajes funcionan a pleno rendimiento en este mes. Sus empleados dicen, sin embargo, que trabajar en época de vacaciones es gratificante «porque te encargas de las ilusiones de los demás», según explica María Vázquez, empleada de un establecimiento coruñés. Academias de verano. Otros coruñeses se quedan en casa. Algunos, obligados por las circunstancias. Las academias de verano multiplican el número de alumnos en agosto y hay algunas que incluso crean clases específicas para estas fechas, no sólo de recuperación, sino también cursos intensivos de idiomas o de informática. Pintores. Aunque no sea una profesión «veraniega» por excelencia, los pintores también tienen mayor demanda en estas fechas estivales. «En agosto pintamos más fachadas y patios de luces que en los demás meses del año juntos -explican los empleados de Pinturas Santi-, aunque no cobramos más por ello».