El presidente de la Autoridad Portuaria trató de emular el baño de Manuel Fraga en 1966 Fue todo menos un baño de multitudes. Pero, al menos, Antonio Couceiro Méndez, presidente del Puerto, se mojó como había garantizado a «Radio Voz». Si la Historia está para mejorar el presente, el responsable de la Autoridad Portuaria recurrió a ella para emular el chapuzón de Palomares. Cuando Manuel Fraga Iribarne tuvo que darse un baño en la playa para demostrar que no quedaba rastro de una bomba de hidrógeno de EE UU caída al mar tras un accidente aéreo. Pero es que era 1966.
28 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Antonio Couceiro emuló ayer a su jefe, Manuel Fraga. Eso sí, el poder de convocatoria del presidente de la Xunta, en aquel lejano baño en Palomares en 1966, fue mayor e hizo que el acontecimiento diera la vuelta al mundo y quedara grabado para siempre en las retinas de la historia del tardofranquismo. En esta ocasión, los alicientes eran menores y el presidente del PP en A Coruña eligió para su supuesta gesta la playa semivacía y los fotógrafos desarmados. Pero el testimonio está ahí. La otra diferencia radica en que aquel 17 de enero de hace 35 años lo que había caído al mar era una bomba de hidrógeno. Y en Oza, pese a la polémica, los estudios aseguran que en ningún momento se ha sobrepasado nivel alguno de contaminación. El baño, aunque sin ningún rigor científico, fue utilizado por el líder popular para convencer a los que aun recelan de la salubridad de la balsa de lo que Manuel Fraga calificó como un traslado de lodos para limpiar la dársena y no un depósito de residuos. Antonio Couceiro llegó a declarar, ayer a Radio Voz, que «yo diría que está mejor que nunca, porque se han retirado del fondo de la bahía 300.000 metros cúbicos de fangos que tenían un cierto grado de contaminación». El baño de soledad de Antonio Couceiro tan sólo contó con la compañía de Enrique Maciñeira, director del Puerto. Ambos se dieron un chapuzón calificado por la entidad como «símbolo de inocuidad». Oza fue aprendiz de Palomares.