El Concello considera que las peticiones de los bomberos no se ajustan a la realidad
A CORUÑA
Los portavoces sindicales del parque de A Grela aseguran que los miembros del cuerpo coruñés están entre los peor pagados de España Los bomberos de A Coruña «plantaron» ayer sus uniformes bajo el balcón del despacho de Francisco Vázquez para reivindicar una serie de mejoras laborales que garanticen la eficacia del servicio contraincendios. El alcalde tuvo que bajar al «ruedo» de María Pita para ofrecer los argumentos del gobierno local. Vázquez recalcó que considera adecuada la formación que reciben los bomberos y subrayó que éstos «a diferencia de lo que ocurre en el resto de ayuntamientos de Galicia reciben catorce pagas completas». En su opinión, las peticiones planteadas por este colectivo de funcionarios «no se ajustan a la realidad».
12 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El alcalde insistió ayer en que los bomberos «tienen todo el derecho a expresar sus opiniones», aunque destacó el esfuerzo realizado por el Concello para equiparar sus salarios a los de los agentes de la Policía Local. Sin embargo, Javier Hermida, enlace sindical del parque de bomberos de A Grela, dijo que los de A Coruña están «entre los bomberos peor pagados de España», y anunció que están recabando información para hacer un «estudio objetivo» en el que se compare no sólo la cuantía de los salarios con respecto a otros parques españoles, sino «un informe que compare los costes de vivienda, transporte y otros gastos corrientes de A Coruña y zonas similares del resto de España». Pretenden demostrar así que el salario que perciben es inferior a la media. Hermida aseguró que le consta que hay parques de bomberos en los que se cobra el doble que en el de A Coruña. Un bombero del parque de A Grela percibe en torno a las 135.000 pesetas al mes, a las que se pueden añadir un suplemento de 37.000 pesetas en concepto de disponibilidad en caso de emergencia -el bombero debe estar localizable para acudir en caso necesario-. El vocal de los bomberos denunció que, al explotar la disponibilidad, el Concello se evita ampliar la plantilla.