La Fiscalía considera que no hay delito alguno en la obra de la balsa de Oza

REDACCIÓN A CORUÑA

A CORUÑA

Los análisis realizados por la Autoridad Portuaria demuestran la inexistencia de metales en el mar La balsa de Oza no constituye delito alguno. Así lo cree el fiscal jefe del TSXG, Ramón García Malvar, quien archivó el caso al no encontrar nada imputable en los hechos denunciados por la junta de personal del Sergas. Entre otros, fueron los que más habían puesto en duda la legalidad de las obras por la supuesta contaminación que podía acarrear en las inmediaciones del Hospital Marítimo de Oza. La Autoridad Portuaria respondió. Demostró con análisis que los trabajos en la zona son inocuos.

03 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El fiscal jefe del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, Ramón García Malvar, ha procedido archivar las diligencias informativas relacionadas con el relleno que la Autoridad Portuaria realizó en Oza. Según hace constar García Malvar, la decisión fue tomada «por estimar que los hechos denunciados no son constitutivos de ilícito penal». Las diligencias informativas sobre el relleno de Oza habían sido abiertas a raíz de la denuncia presentada por el presidente de la junta de personal del Área Sanitaria de A Coruña del Sergas, la cual ponía en duda la legalidad de las obras por la supuesta contaminación que podían acarrear a las inmediaciones del Hospital Marítimo de Oza. Trabajos inocuos Ahora, el hecho de que la Fiscalía haya acordado archivar el caso, desde la Autoridad Portuaria se dice que «queda demostrado que los trabajos en la zona son completamente inocuos con el entorno». El presidente de la Autoridad Portuaria, Antonio Couceiro, se había comprometido con los representantes vecinales a realizar análisis periódicos de las aguas. Se hizo. Cada quince días, los técnicos tomaron muestras para comprobar la composición del agua y vigilar si ésta variaba en algún momento por causa de las obras. Estos análisis se compararon con las «muestras blanco» recogidas el 26 de marzo (unos días antes de que se comenzasen a depositar los fangos en la balsa de Oza), cuyos valores recogidos se consideran como normales.