Eduardo Ozores

La Voz

A CORUÑA

CARLOS FERNÁNDEZ PERSONAJES CORUÑESES

29 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Otro viejo caballero del siglo pasado. Artillero de la escala cerrada y renuncia a los ascensos por méritos de guerra, que tuvo que tragar saliva cuando vio que, a falta de unas semanas para su promoción a general, le pasaban a la reserva (aunque, ya retirado, se le concediese tal grado con carácter honorario). «El escalafón es el escalafón», dijo el Caudillo en Meirás al también artillero Leoncio de Aspe, cuando le sugirió un poco de tacto en estas cuestiones. Doctor ingeniero industrial, trabajaría unos años en la construcción del ferrocarril Zamora-Ourense. Su padre era el prestigioso abogado José María Ozores de Prado, senador del Reino, que ejerció la presidencia de La Voz de Galicia durante catorce años (1012-1926). Eduardo Ozores fue, además, alcalde de A Coruña durante 1946 y 1947 (creó el trofeo Teresa Herrera). Tuvo algún problemilla, como cuando ordenó arriar del balcón principal del palacio de María Pita las banderas de la Falange y de la Comunión Tradicionalista, que acompañaban a la nacional. «Aquí la única bandera de todos es la española», sentenció don Eduardo. Casado con María Caridad (Caruca) López-Companioni, hija de los vizcondes de Mera (él pertenecía a la casa marquesal de San Martín de Hombreiro), vivió en la coruñesísima avenida de La Marina, en una casa llena de retratos y cuadros antiguos. Su hobby fue durante años la vitofilia. Mi padre, poco dado al elogio, siempre decía que Eduardo y sus primos, también militares, eran caballeros de una especie en trance de extinción. Con un estricto sentido del honor, amable, servicial, metódico, católico clásico, liberal, monárquico, me acuerdo que un día dejó el Anuario Militar de 1936 para un libro que estaba escribiendo sobre la Guerra Civil y vi, en la primera página del mismo, una frase manuscrita : «¡Viva España! ¡Viva el Rey!». La muerte de su esposa le sumió en una tristeza continua que precipitaría su fallecimiento, en 1994, ya cumplidos los 90 años.