Texto: CÉSAR CASAL GONZÁLEZ. Foto: XURXO LOBATO. FEMENINO Y SINGULAR Susana Blanco, filósofa del Derecho
27 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Se imaginan a una filósofa del Derecho que dice varias veces la palabra chiflar. Se imaginan a una premiada filósofa del Derecho que gana premios también por escribir literatura. No se la imaginen. Lean esta entrevista y conózcanla. Es Susana Blanco, galardonado en Buenos Aires por un trabajo sobre Carlos Nino y en España con el Miguel de Unamuno de relato. Es una chica muy sensata que, si habla tan rápido en clase como en la entrevista, sus alumnos podrían descarrilar. Está en contra de todos los supuestos de la pena de muerte y la misma sensatez le lleva a creer que en A Coruña se podría hacer más por eliminar el chabolismo. Se tiene ganado el cielo de la paciencia. Llego tarde, mal y a rastras a la cita. Me merezco un juicio, no que me concedan la entrevista. Nuevas gracias. -¿Qué es eso de filósofa del Derecho? -Hice Derecho en A Coruña. Me quedé para la tesis y me integré en el departamento de Filosofía del Derecho, que fue lo que más me atrajo de la carrera. Ahora estoy como becaria y, aunque haces trabajo de profesora, todavía no lo soy. -¿Pero en qué consiste lo de filosofar sobre el Derecho?, ¿se trata de poner del revés las normas? -(Ríe). Nooo. Intentamos responder en clave filosófica para qué sirve el Derecho. Para que me entienda la gente de la calle, el Derecho regula cuestiones filosóficas como la eutanasia o la clonación. Nos preguntamos ese tipo de cosas. -Mucha gente cree que la filosofía es perder el tiempo. -Vivimos en una sociedad que cada vez es más tecnológica. Las humanidades están en crisis. La mayoría de los estudiantes de Derecho prefieren el Derecho Positivo, el Penal, el Civil, a mí me atrajo mucho más el trasfondo último: preocuparse por ejemplo por lo que supone la pena de muerte. -¿No los ven como raros? -Siempre hay las típicas bromas. Nos dicen que los filósofos sólo sabemos inventar, pero no es verdad. En nuestro trabajo hay un rigor muy importante. -Ganó uno de los premios más importantes a nivel internacional en este ámbito. -(Se le ilumina el rostro de muchos watios, purita Fenosa). Se convocó en Argentina con un jurado destacado. Entre otros, el presidente de la asociación internacional de Filosofía del Derecho. Los trabajos tenían que ser sobre Carlos Nino. Aproveché que ése era el tema de mi tesis. -¿Quiere quedarse en la Universidad? -(Más luz para su rostro). Eso es lo que quiero. Mi vocación es la docencia y la investigación, aunque está mal pagado, es inseguro y a largo plazo, pero es mi vocación. -¿No le atrae el ejercicio práctico del Derecho? -(Rotunda). Nunca he ejercido. No me atrae nada. Creo que no serviría. Me gusta el análisis de sentencias. -¿Usted fue de las que picó por «La ley de los Ángeles»? -(Un bolero de risas). Sí, en parte, sí. Yo quería hacer Diseño, pero en A Coruña no había escuelas de nivel. Entonces, la influencia de la serie y los comentarios de mis padres por la cantidad de salidas que tenía Derecho me decidieron. En seguida me fijé en Filosofía del Derecho. (Redoble de ironía). Me gustan las cosas inútiles. -Los premios son lo suyo. También le pega a la literatura. Ha ganado premios el Miguel de Unamuno de relatos. -Sí, siempre me ha gustado mucho escribir. Mandé los relatos y los apreciaron. Pero es una afición. Nada más. -Derecho y literatura, ¿extraño maridaje? -(Pone cara de interrogación). No lo creo. Todo el mundo hace dos o tres cosas. Cualquiera esconde una vocación artística. -¿Y la pena de muerte? -Tengo una opinión muy definida. Estoy en contra en todos los supuestos. Si se toma la dignidad del hombre en serio no se puede aplicar.