EFECTOS

La Voz

A CORUÑA

HELVIA TEMPRANO TRIBUNA ABIERTA

22 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Por qué estamos oyendo repetidamente que la intervención poscoital no es abortiva? ¿Por qué algunos han marcado el inicio de la gestación en la implantación del embrión humano en el útero, que se inicia el séptimo día después de la fecundación y que se completa una semana más tarde? El término preembrión no lo definió la embriología, ya que es un proceso de vida unitario, sino grupos de fecundación in vitro; la difusión de este concepto permitiría mayor radio de acción en las dos primeras semanas de la vida humana y existen intereses ocultos para que siga extendiéndose: económicos y/o de éxito personal. ¿Son estos los hechos biológicos? No: hay un nuevo ser cuando existe un ADN diferente al de ambos padres y esto sucede cuando se ha realizado la fecundación. Desde ese momento el cigoto posee una nueva combinación de cromosomas; el sexo genético (masculino o femenino) queda tambien determinado en el momento de la fecundación y a continuación se inicia la división y multiplicación celular (Langman Embriología Médica, T.W. Sadler, Prof. de la Universidad de N. Carolina). Un estudio de revisión publicado en el New England Journal of Medicine refiere que la IPC «actúa inhibiendo o impidiendo la ovulación, interfiriendo en la fertilización o transporte del embrión al útero, o evitando su implantación en el endometrio». Por tanto, la acción farmacológica dependerá del día del ciclo ovárico en el que se realice la ingesta para actuar como anovulador, abortivo precoz, o no tener efecto. En la práctica médica diaria encuentro un gran interés de las pacientes en los efectos secundarios que pueda tener un medicamento o una intervención quirúrgica: esa información hay que tenerla, pero ¿se mantiene el mismo interés hacia los efectos que esa actuación pueda tener para una vida, distinta a la propia? Esos efectos siguen entrando dentro del ámbito de la propia responsabilidad; son inherentes al acto humano, están ahí, se quieran ver o no. La actuación profesional, médica o farmacéutica, participa de esa responsabilidad. Ahí radica, con todo el derecho y el deber, la negativa de recetar, vender o actuar. HELVIA TEMPRANO es doctora especializada en Obstetricia y Ginecología