La reforma de la sede de la Fundación Paideia es considerada como el modelo de rehabilitación de las históricas galerías Ni la Torre de Hércules, ni el palacio de María Pita. Las galerías de la Marina no tienen rival en su cotizado puesto como «postal» de la ciudad. Constituyen la gran seña de identidad de A Coruña y han sido alabadas a lo largo del tiempo por toda clase de escritores y viajeros que visitaban la urbe. Los miradores acristalados han sobrevivido sin inmutarse a la especulación urbanística que «asoló» la ciudad durante los años sesenta y setenta. Ahora afrontan un proceso de rehabilitación con el que se pretende recuperar el esplendor de una arquitectura construida con luz.
09 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Las galerías se asoman al mar en el mirador de la Dársena, donde los pesqueros se verán pronto rodeados por los barcos deportivos. En eso sí cambiará la postal tradicional, en la que convivían las embarcaciones de bajura con las fachadas blancas sobre la Marina. Son veinte edificios con muy diferentes historias. Vidrios de colores. La galería multicolor es la más fotografiada de la ciudad. Un detalle imprescindible en todas las guías de A Coruña. El arquitecto Gabriel Vitini Alonso firma este diseño, una de las obras más originales de la fachada de vidrio de la Dársena. Fundación Paideia. La sede de la institución, con fachada a María Pita y a la avenida Montoto, ocupó este inmueble tras una restauración integral a cargo del arquitecto Carlos Fernández-Gago. Los expertos consideran que se trata de una rehabilitación modélica en una zona del casco histórico especialmente sensible a cualquier reforma. Casa Rey. Una de las grandes obras maestras de la arquitectura civil de A Coruña. En el diseño de Julio Galán, las cariátides se combinan con el hierro forjado en la Fundición Wonenburger para completar un edificio alzado entre Puerta Real, la más que breve calle María Barbeito y la plaza de María Pita. La Casa Rey, construida en 1911, supuso la culminación de la fachada de las galerías.