Portela y Bofill proponen un edificio bajo, con 2.600 localidades para congresos y 2.500 butacas de cine César Portela y Ricardo Bofill proponen una gaviota de bajos vuelos. Gaviota porque la cubierta, una estructura que conjuga la chapa de acero y el hormigón, simula una de estas aves con las alas desplegadas.
20 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Y de bajos vuelos porque la altura máxima del conjunto es de diecinueve metros con el objetivo de integrarlo en el paisaje urbano y no eclipsar a las bonitas construcciones de su entorno. Estos dos arquitectos apuestan por dividir el conjunto en tres edificios rodeados por amplios porches. En el cuadrangular se ubicarán el Palacio de Congresos y la sala de exposiciones municipal. Los otros dos están unidos por una calle interior y forman un triángulo en el que tendrán cabida la Estación Marítima y las superficies de ocio y comerciales. Una gran plaza exterior, con suelo de granito, completa el luminoso conjunto. En esta propuesta destacan el elevado número de butacas de cine (2.558) y la distribución interior del Palacio de Congresos. Un gran auditorio, otro de menor capacidad y, a mayores, diez salas que se pueden unir hasta sumar un total de 500 plazas. La larga experiencia de la concesionaria del actual Palacio de Congresos, licitadora de este proyecto, se intuye tras este ingenioso reparto del espacio.