A Jorge Pereiro no le sorprende que un barco navegue en pleno siglo XXI cargado con niños esclavos. «La miseria hace que la gente sea capaz de vender a un hijo para dar de comer a otros tres», explica. -¿Le cuesta a la gente sensibilizarse con problemas que resultan lejanos? -Cada vez menos. Vivimos en un mundo más global y consciente de lo que sucede en la otra punta, pero es vital seguir con programas de concienciación, de educación para el desarrollo. -Pero se desconfía aún de que la ayuda llegue a quien lo necesita... -La ayuda llega a su destino. Las ONG deben ser transparentes y tienen la obligación de informar de qué se hace con las donaciones. La gente no tiene que conformarse con dar, deben preguntar qué se ha hecho con su dinero. -¿En qué proyectos trabajan más a fondo? -En Angola y en Guinea-Conakry, que están en guerra. Las personas que quieran conocer nuestros programas pueden informarse en los teléfonos 902 100 822 y 981 515 678, o través de la web www.accioncontraelhambre.com.