SERGIO CARBALLO LA ENTREVISTA Lola Couceiro, pintora coruñesa Han tenido que pasar bastantes años para que las inquietudes de una coruñesa sean conocidas públicamente. Lola Couceiro ha sido siempre reacia a descubrir sus sentimientos, pero encontró en la pintura la vía para expresarlos. Su natural timidez fue vencida y, por fin, se decidió a mostrarlos.
11 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Hoy, a las 8.30 de la tarde, el auditorio municipal de Padrón servirá de marco ideal para que la obra de Lola Couceiro, celosamente guardada en su ámbito más íntimo, salga a la luz. -¿Por qué ahora? -Nunca tuve intención de hacerlo, pero la familia y los amigos me animaron y pienso que ha llegado el momento oportuno. Me dije que si no lo hacía ahora, no lo haría nunca. -¿Pintar ha sido para usted una afición tardía? -No, desde niña siempre pinté, una afición que me inculcó Lolita Díaz Valiño, profesora del instituto coruñés en donde estudié. Simplemente la tenía un poco abandonada. -¿Cúales fueron los motivos del abandono? -Me casé, tuve cinco hijos y el trabajo de mi marido, juez de profesión, me obligó a vivir en distintos pueblos y ciudades de España. Ahora, los hijos ya están criados, y mi residencia habitual la comparto entre Madrid y A Coruña. -¿Qué busca a través de la pintura? -Es refugio de mis sentimientos, me estimula y siento la necesidad de expresarme a través de ella. También me ilusiona escribir, pero pintando es como me siento más cómoda. -¿Qué espera de esta exposición? -Saber si mi obra gusta o no, porque ahora los proyectos se amontonan y tengo previsto exponer también en Madrid y A Coruña.