La «Omvac Cuatro» utiliza desde ayer un sistema de achique hermético para descargar los fangos El puerto deposita los residuos en Oza y el alcalde deposita la confianza en la Autoridad Portuaria. Aún en contra de su partido, que solicitó la paralización de las obras, Francisco Vázquez quitó ayer hierro al polémico relleno y se remitió a los informes técnicos: «El consejo del puerto habrá estudiado y examinado el tema a fondo, lo habrá visto y tendrá todas las garantías», señaló. La empresa Copasa tomó ayer nuevas medidas de seguridad en las descargas de los residuos, utilizando un sistema cerrado de bombeo.
11 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Con un tajante «no hay nada que decir», Vázquez desautorizó a su propia concejala de Medio Ambiente y echó un capote a los promotores de la balsa de Oza: «Yo entiendo -añadió- que cuando la Autoridad Portuaria acomete una obra de estas características lo hace después de haber efectuado los estudios pertinentes y de haber tomado las medidas legales que corresponden». Además, el alcalde recordó que los representantes municipales en el consejo del puerto «transmitieron en su día que el informe contenía todas las garantías» y atribuyó el revuelo a las «dudas, que son naturales en las instituciones y en las personas», aunque «eso ya es una cuestión ajena al propio Ayuntamiento». Sistema cerrado Por otra parte, desde ayer por la tarde las descargas de los fangos en la balsa de Oza no se realizarán utilizando la cuchara de la draga Omvac Cuatro. Una operación muy criticada por técnicos y ciudadanos que denunciaron que una parte importante de los residuos caían al mar. Sobre las tres de la tarde, un camión llegó al recinto de Oza. Descargó un equipo generador de corriente, una bomba sumergible y varios tramos de tubería. Los empleados de Copasa empezaron a montar el nuevo sistema. Depositaron la bomba en la bodega de la draga y empezaron a achicar. Los fangos, diluidos por el agua, empezaron a salir a la fosa por medio de una tubería totalmente hermética.