Glorietas

La Voz

A CORUÑA

LÓPEZ DE ALBA LA FRANJA

21 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

-No hay más accidentes de tráfico porque Dios no lo quiere, ya que el Ayuntamiento hace hasta lo imposible para que los haya -me dijo a modo de saludo doña Gumersinda del Ventorrillo. -La veo muy alporizada, mi querida amiga... (ya ven que empleo giros igual que don Manuel Fraga). -Ni alporizada ni farrapos de gaitas; es la verdad. -Cuénteme, por favor... -Vamos a ver, en cualquier país medianamente civilizado, cuando uno circular en un vehículo por una glorieta, tiene siempre preferencia sobre los demás que intentan entrar en ella. -Así es... -Bueno, pues en A Coruña, no. Hasta en eso somos diferentes. -Explíqueme más. -Si usted va por el paseo marítimo, bonito donde los haya, tiene que ir con todos los sentidos, y alguno que pida prestado, para no pasarse y provocar un accidente. En algunas de las glorietas tiene preferencia y, en cambio en otras, es todo lo contrario, tiene que esperar a que entren en ella los que le vienen por la derecha. -Efectivamente, eso llega a provocar una auténtica confusión, porque unas sí y otras no, no es muy lógico que digamos. -Pues dígale a Pepe Nogueira, el concejal de Tráfico, que dé una explicación, que en el Ventorrillo me están volviendo loca. Sus caprichos son órdenes para mí.