Los hombres de Ton Iglesias encajaron siete goles, aunque fueron los dominadores absolutos del partido Desafortunadamente el fútbol no es matemática. Y si no que se lo digan a los jugadores del Brigantium que, frente al Vioño, llevaron el peso del partido y merecieron bastante más que perder de «chosca» ante un rival que, ante los betanceiros, demostraron el por qué de su segunda plaza en la liga, si bien no con tanta grandilocuencia como para hacer un «siete». Por lo que respecta a otro de los equipos de la zona que militan en la Primera División del fútbol veterano, el Piadela empató (1-1) en su campo ante el Manolito.
14 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Brigantium: Ramiro, Barreiro, Rafa Rey, Ramón, Cortés, Yáñez, A. Gómez, Yoyo, Pepe, Quique y Caco. También dispusieron de minutos Edelmiro, Pita y Paco. Vioño: Sánchez, Jacobo, Pardo, Liñares, Díaz, Cedeira, Carreira, Mosquera, Gantes, Otero, y Crego. Árbitro: Veiga Ramos. Gol: El único del Brigantium fue obra de Quique (min. 46). El Vioño no fue tan superior al Brigantium como cabe deducir del resultado final (1-7). El equipo betanceiro estuvo excesivamente fallón en defensa y acabó pagándolo caro. De hecho, los de Ton Iglesias dominaron el partido, tuvieron la pelota y llegaron con claridad al área. Por contra, el rival lograba marcar en cada una de sus aproximaciones a Ramiro. Sobre el campo, parecía inexplicable. ¿Qué pasa aquí? se preguntaban los rojillos. Lo cierto es que el Vioño se llevó los puntos de Betanzos y se mantienen arriba, mientras los brigantinos esperan con ansiedad el retorno de hombres como Puyuelo o el mismísimo Andrés Ramos, que parece decir adíos a su larga y dolorosa lesión en la planta del pie.