La Diputación restaura un instrumento de más de dos siglos que adquirió hace un año y que es «rarísimo» Al pazo de Mariñán sólo le faltaba música, pero desde el pasado sábado, cuando se acabaron los trabajos de restauración de un protopiano inglés, ni eso. La Diputación Provincial adquirió el año pasado un piano de palo santo y cobre con incrustaciones metálicas, que tiene una maquinaria de hace más de dos siglos y que fue realizado por encargo en Inglaterra. Un cuidado y costoso diseño, un instrumento supeditado al mueble y el hecho de que tenga 15 teclas menos que un piano normal, convierten a esta pieza en una «rareza».
09 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Luis Gancedo Rodríguez, uno de los pocos especialistas en la restauración de pianos antiguos que trabajan en el Estado, empleó 150 horas en el instrumento que tiene la Diputación en Mariñán, quien lo adquirió por 800.000 pesetas a Gerardo Crespo Pazo, para que volviera a sonar como antaño. Ahora se estudia cómo y cuándo presentarlo en sociedad y no se descarta que se organice un pequeño concierto. Según los expertos, data del siglo XVIII o principios XIX y fue trasladado a Bergondo desde el pazo de Transfontao en Silleda. El piano fue construido en Londres con maderas de La Habana. Su origen ya lo convierte en una pieza extraña, porque la maquinaria inglesa de esa época era completamente diferente a la que se realizaba en Europa. Escasos cambios Gancedo cree que quien encargó el instrumento exigió que se supeditara su diseño al mueble. «Es un engrendro, es un piano de mesa, pero vertical. La mecánica se realizó en servidumbre al mueble y tuvo que ser muy difícil de fabricar», resalta. Conserva intacta una inscripción que señala que la encargada de realizarlo fue la casa de manufacturas Gunther Horwood. «Hecho á propósito (para) Vallotte y Siegling de la Havana», indica. En su reparación se cambiaron pieles, fieltros, madera y cuerdas.