A Coruña reposa sobre un enorme yacimiento con restos arqueológicos de distintas épocas A Coruña duerme sobre un lecho que rezuma historia. La legendaria fundación de la ciudad ya habla de enterramientos. Gerión reposa, según el mito, bajo la torre que Hércules alzó sobre su cráneo. En las calles que recorremos a diario yace buena parte de la crónica de A Coruña, pero numerosos e importantes fragmentos de esa biografía colectiva han salido a la luz durante los últimos años. Desde una mámoa de A Zapateira, cuyos restos megalíticos se conservan en el museo Arqueológico, hasta las piezas de un «puzzle» que un día fue una mansión romana en pleno Cantón Grande. La ciudad recupera su memoria y se redescubre a sí misma cada vez que una pala tropieza con un resto arqueológico.
08 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El itinerario por el mapa histórico de A Coruña debe arrancar, necesariamente, en los yacimientos de la época castreña. El gran tesoro arqueológico de la ciudad, el castro de Elviña, no tiene rival. Las primeras excavaciones en la zona se remontan a 1947, de la mano de José María Luengo, y Felipe Senén las continuó entre 1979 y 1984. En el castillo de San Antón ya se pueden conocer algunas de sus joyas, pero los especialistas confían en que las futuras excavaciones revelen nuevos secretos. Otro tanto sucederá en Nostián, donde ya se ha hallado un monolito grabado que se custodia en el museo. La Torre de Hércules es otra de las paradas indiscutibles en el periplo arqueológico por la ciudad. Los restos hallados en las excavaciones de los años 90 se pueden contemplar en la visita al propio faro y en el entorno de la Torre han aparecido algunos petroglifos. Romanos, pero coruñeses El pasado romano de A Coruña se dispersa por el centro. En la calle Real se detectó una necrópolis y restos de esa época paralizaron en su día las obras de construcción del aparcamiento subterráneo de María Pita. La sede de la concejalía de Hacienda y el fondo del puerto también conservaban piezas romanas. Los hallazgos más recientes se exponen en San Antón: un estuco pintado procedente del solar del Cantón Grande donde se levantará la futurista sede de la Fundación Caixa Galicia. El museo Arqueológico también guarda las lápidas funerarias del antiguo convento de San Francisco. Los restos, de la Edad Media, fueron descubiertos en las inmediaciones del actual museo Militar. Las antiguas murallas Del siglo XVI son las murallas que defendían la ciudad de agresores como el legendario Drake, repelido por María Pita. Fragmentos del muro han asomado en diferentes puntos del casco antiguo, como O Parrote, calle Compostela o Puerta de Aires. Nada de piedras, sino restos humanos fueron lo que se encontraron los obreros durante unos trabajos de canalización en la calle San Juan.