La entidad financiera denuncia a la organización sindical por los incidentes A mediodía de ayer, por el patio de operaciones parecía haber pasado un martes negro. No hubo crack de la bolsa ni se se trataba de Wall Street. Pero hasta el abeto de Navidad rodó por el suelo entre panfletos, ceniceros y demás material de oficina. La central del Pastor cerró sus puertas tras la protesta de la CIG. Doscientos delegados entraron en la sede del Cantón para expresar su rechazo a dos despidos. De su paso quedó el rastro de destrozos «millonarios», según el banco, y un simple desorden, a juicio del sindicato.
02 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La concentración convocada ayer por la CIG contra el despido de dos trabajadores de Verín y Pontecesures del Banco Pastor acabó con corte de tráfico y entrada en masa en la central del Cantón coruñés. Según la entidad, resultaron dañados varios terminales informáticos, hubo petardos, rotura de cristales y el cajero automático interior se llevó la peor parte. La oficina cerró sus puertas pasado el mediodía, el notario levantó acta y el banco anunció una denuncia por destrozos «millonarios». Con sorpresa recibió la noticia el sindicato: «O único que fixemos foi pegar carteis, só estivemos na zona de público, non entramos ós postos, onde están os ordenadores; que nun momento poidera caer algún paragüeiro é posible, eramos moitos», señaló Gladis Afonso, secretaria de la sección sindical en el Pastor. Se quejan los representantes de los trabajadores de la «nula intención de dialogar da dirección; levamos un mes tratando de negociar e hoxe (por ayer) volvéronnos a dicir que non tiñan nada de que falar». «Non se pode tomar unha decisión tan ríxida de pór na rúa a dous empregados sen motivos, anunciar máis despidos e esperar que non haxa contestación», concluyó.