Una exposición en el Liceo acoge imágenes de la vida de Betanzos anterior a los años cincuenta El paso del tiempo ha convertido los recuerdos de familia en la historia con mayúsculas. De esta forma, las imágenes de las gentes betanceiras de antes de los años cincuenta serán el hilo narrativo de una muestra que bajo el título de «Betanzos e as súas xentes» recoge retazos de la vida anónima brigantina. Por una vez, los nombres que no aparecen en los libros se convertirán en el testimonio de una historia verdadera. La exposición, inaugurada hoy, enseña a través de fotografías las caras de medio siglo de vida.
17 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Doscientas treinta imágenes, la mayoría fotografías de familia, han abandonado sus portarretratos para dar forma a la exposición organizada por el Club de Jubilados de Betanzos, a través de la Obra Social de Caixa Galicia. Primero, fue una labor de recopilación que requirió como esfuerzo añadido la capacidad para convencer a los propietarios de las fotografías de que «cedieran parte de su vida». Esa que sólo está guardada en lugares estrictamente privados. Pilar Lamas, responsable de la muestra, ha sido la artífice de un trabajo que consigue reflejar la vida de Betanzos de antes de los años cincuenta, requisito único para formar parte de la retrospectiva. Retroceder en el tiempo De esta forma, el espectador puede retroceder en el tiempo y comprobar cómo era la plaza de García Hermanos a principios de siglo. «Cómo los que entonces eran niños posaban justo delante de donde se está celebrando la exposición», afirma Pilar Lamas, que no duda en señalar que este retrato es el preferido de todos los componen la muestra. Además, Betanzos e as súas xentes sirve para introducirse en la historia de una ciudad en la que se han sucedido tantos cambios que las fotos sirven para recordar lo que ya no existe. El trabajo recogido por Pilar Lamas desde el pasado marzo se basó en agrupar las imágenes por épocas y por actividades de forma que fueran un reflejo lo más representativo de la vida betanceira. La coordinadora de la exposición confiesa que el objetivo es reflejar la vida cotidiana «como argumento que sirva a los más jóvenes para descubrir cómo se vivía en un tiempo que ellos no vivieron». Tiempos actuales Y, además, ofrece la oportunidad de comparar la vida de ahora y los vertiginosos cambios urbanísticos que se han venido produciendo en la ciudad los últimos tiempos. Pero los mayores también podrán ejercer la virtud del recuerdo. La pesca de cazón _actividad que se ha perdido en Betanzos_, los grupos de danzas gremiales o fotografías de la tradicional recogida del lúpulo, permitirán revivir los viejos tiempos a los que fueron verdaderos protagonistas de la sociedad betanceira del siglo XX.