VANESSA SANTOS COSAS QUE PASAN
20 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Los alevines de la Orquesta Sinfónica de Galicia estrenaron ayer un nuevo curso académico. El lugar escogido fue el Palacio de la Ópera de A Coruña, donde los músicos gallegos tuvieron la oportunidad de medir su destreza en el verdadero ambiente de un músico de orquesta: en la sala de conciertos, en contacto directo con el público. El grupo orquestal se adelantó así un par de semanas en el calendario y ofreció a la ciudad su primera actuación, de entrada libre y gratuita. A partir de las ocho y media de la tarde, la batuta del director de orquesta norteamericano, James Ross, dirigió a los jóvenes músicos, quienes llenaron el recinto de melodías como la Sinfonía número 92 de Haydn, la Sinfonía de Igor Stravinski, la obertura Manfred de Schumann, así como el célebre musical On the Tow, del director y compositor Leonard Berstein, del que James Ross fue alumno. Los jóvenes empezaron el curso con buen pie. Las cuatrocientas personas congregadas se entregaron por completo y se dejaron encantar por la magia de las notas que brotaban de violines, tambores y trompetas. Este fue el primero de los conciertos que la agrupación orquestal ofrecerá en varias localidades gallegas. Su periplo por Galicia continúa hoy en la localidad de Monforte de Lemos.