Joaquín Cortés embrujó A Coruña

A.LORENZO / E.LISTE A CORUÑA

A CORUÑA

El famoso bailarín presentó su espectáculo «Soul» ante más de dos mil personas El Coliseo se quedó mudo cuando los tacones de Joaquín Cortés golpearon el escenario. El «toqueteo» de sus zapatos con la madera fue seguido por los pies de once bailarines más y acompañado con la voz y el sonido de cuatro cantaoras y catorce músicos. El que fuera capaz de encandilar a la mismísima Naomi Campbell y dejar pasmada a Laetitia Casta ayer se llevó de calle a miles de coruñesas que, además de su físico, alabaron la podería y el embrujo que desprende cada vez que este gitano pisa un tablao.

01 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El Coliseo coruñés parecía ayer más bien una corrida taurina que el lugar donde Joaquín Cortés presentaba su nuevo espectáculo Soul. Las palmas, los olés y los pínchalo, pínchalo de sus numerosos seguidores gitanos, se repitieron sin parar durante toda la actuación y se acrecentaron a medida que el bailaor dejaba sudor y arena sobre las tablas. Como siempre vestido de negro, Joaquín Cortés no pudo salir del Coliseo sin mostrar su pecho, que destacó de manera especial con el fondo negro de escenario. El lado femenino Joaquín Cortés también desvela su lado femenino en Soul. Con una falda larga negra que, con su vuelo, parecía que se iba a llevar al bailarín por los aires y su pelo recogido en un moño, el artista podría confundirse con sus bailarinas si no fuese por el embrujo que desprende con cada movimiento. Bulerías, música de baterías tambores y timbales, luces de colores y el indiscutible sonido flamenco de los montajes de Cortés no faltaron en el espectáculo que ayer ovacionaron todos los presentes.