Elena Benarroch cree que «los ecologistas son unos ecofascistas»

S. B. N. A CORUÑA

A CORUÑA

XOSÉ CASTRO

«Las mujeres no sabemos vivir sin pieles ni joyas», sentencia la peletera La mujer del siglo XXI seguirá llevando pieles «porque no sabemos vivir sin ellas ni sin joyas». Así lo afirma la peletera Elena Benarroch, que ha hecho de este artículo de lujo su modo de vida en los últimos veinte años. No tiene reparo en calificar de «ecofascistas» a quienes emulan a B.B. y apuestan por las pieles sintéticas «porque lo que hacen no tiene nada que ver con la ecología». Ayer participó con el joyero Jesús Yanes y la diseñadora Carmela Rosso en el máster de Moda de la Universidad de A Coruña.

01 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Elena Benarroch sorprendió ayer con una charla improvisada sobre su trayectoria profesional, una carrera que comenzó en 1979. «Empiezas con mucha ingenuidad y haces las mayores locuras _comentó_, pero después tomas responsabilidades al hacerte con un nombre». La peletera aseguró que existen pieles para bolsillos muy diferentes y que considera esencial que los clientes se sientan como en su casa desde que cruzan la puerta de alguna de sus tiendas. «Mis empleados tienen prohibido decirles que algo es caro o que no hay nada de su talla», explicó. Elena Benarroch no es partidaria de las pieles artificiales porque «se fabrican con un subproducto del petróleo, ¿es eso ecologista?», y afirma que actualmente el 100% de los animales utilizados para la peletería proceden de criaderos. «No me voy de safari a cazar panteras. Existe un convenio internacional que regula el comercio de pieles», explicó. Línea unitalla Partidaria de abrir el mundo de la peletería al vestuario masculino, Benarroch anunció también que próximamente lanzará una línea «por requerimiento personal» con el nombre de EB Sin talla. «Será ropa unitalla y eliminará la maldición de la 38», subrayó. La peletera confesó sentirse nerviosa cuando se relaciona la anorexia con el mundo de la moda. «Es una enfermedad que se produce desde hace tiempo. Incluso Freud escribió sobre ella», apuntó.