El Brigantium certificó su ausencia en las semifinales de la Copa Diputación de veteranos tras quedar eliminado por el equipo del Marino de Mera.
30 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.En la ida, los de Ton Iglesias habían sucumbido por la mínima, de ahí que tuvieran esperanzas de remontar.
Pero el sábado, en el campo del Carregal, los brigantinos se mostraron totalmente impotentes ante la portería rival, y el Marino _equipo de la Tercera División se marchó vivo del feudo betanceiro.
Las causas del resbalón hay que buscarlas en dos aspectos: las numerosas bajas y cierta dosis de relajación conjunta.
Respecto a la ausencias, frente al Marino volvieron a faltar hombres de la talla de Andrés Ramós, Caco, Andrés Gómez o Ramiro. Además, Toñito se volvió a resentir de su lesión a los pocos minutos de comenzar el encuentro.
Exceso de relajación
El segundo punto, el de la relajación, es también razonado. Una vez que el equipo logró su objetivo prioritario el del ascenso a Primera División muchos jugadores inconscientemente bajaron los brazos y otros aprovecharon para recuperarse de dolencias arrastradas durante los últimos meses.
De todos modos, la campaña del Brigantium ha sido valorada por sus jugadores de muy positiva. En la Liga se dio el nivel de juego y resultados esperados. La Copa se tomó como una competición menor.