Aunque Rafinha no se ve como un ídolo, parece llamado a serlo en el Celta
06 sep 2013 . Actualizado a las 15:45 h.Rafinha parece ir de menos a más. Suplente en los dos primeros partidos de Liga -arrastraba problemas físicos que le habían mantenido apartado del grupo-, estrenó titularidad con gol en la tercera jornada y su huella volvió a estar muy presente en el amistoso del miércoles ante el Compostela. La llegada a Vigo del hijo de Mazinho creó grandes expectativas desde antes incluso de producirse, y Alcántara no está defraudando sobre el terreno de juego.
Para muchos, de hecho, empieza ya a erigirse en uno de los líderes del Celta 2013/2014, algo que él descarta. «No me siento un ídolo, me encuentro muy bien en el primer equipo y soy un compañero más», aclaró ayer el jugador. Aseguró que cada uno intentaa aportar sus cosas y que, en el campo, se buscan «todos a todos, sin ningún líder más allá del capitán». Sí admitió, sin embargo, que percibe el apoyo por parte del celtismo, que le recibió con los brazos abiertos desde el primer día. «Estoy muy contento aquí, y sí es cierto que noto el cariño de la afición y de mis compañeros», señaló.
Pero nada de esto es nuevo para un jugador que ya en el Barcelona B, donde ha jugado las últimas temporadas -con incursiones puntuales en el primer equipo, nunca en Liga- destacaba en esta faceta. «Es de losque hacen vestuarioy que enseguida se convierte en un amigo, más allá de ser compañero», apunta Iván Balliu, que compartió vestuario con él en el filial culé.
Increíblemente completo
Rafinha comentó ayer que, tras las lesiones sufridas, se encuentra «mucho mejor». Y los problemas físicos parecen ser lo único que puede impedir que continúe ejerciendo un papel fundamental en el Celta, pues quienes han seguido su trayectoria aseguran que calidad y sacrificio no le faltan. «Es un futbolista increíblemente completo, perfecto en ataque y defensivamente, bien de cabeza, trabajador incansable y, ya con el balón en los pies, sin palabras», describe Balliu.
Su excompañero y amigo -presume de tener en su actual taquilla, en el Arouca luso, una foto de Alcántara de pequeño que el hispano-brasileño le dio y que lleva «a todas partes»-, le sigue desde la distancia y comparte la felicidad que exhibía ayer el céltico tanto por su buen debut en Primera como por el hecho de que este haya sido en el club vigués. «Desde que lo conozco, siempre hablaba del Celta. Recuerdo cuando fuimos a jugar a Vigo hace dos años lo especial que era para él, sin saber que acabaría jugando allí», incide. Su buen debut no le sorprende. «Se va a hablar mucho de él pero no esta temporada, sino durante muchos años», vaticina.
Sus destellos de calidad no han pasado desapercibidos en ninguna de sus intervenciones. Desde el debut ante el Espanyol, cuando el equipo revivió a raíz de su entrada, hasta el choque contra el Granada, donde hizo el único gol celeste. Pasando por el amistoso de San Lázaro. «He visto vídeos de sus primeros minutos con el Celta y no me sorprende. En el Barça B ya era de los mejores, por no decir el mejor», recalca Balliu.
Luchador incansable
Y si Rafinha se mostró optimista a la par que autocrítico con el equipo -«hemos estado bien y en esta línea no habrá problemas, pero hay que corregir despistes puntuales»-, Iván avisa de que su amigo está más que preparado para afrontar situaciones difíciles si se dieran. «En momentos complicados, cuando se necesita que venga alguien a sacar el balón, siempre es el primero en estar. Ese espíritu le caracteriza dentro y fuera del campo».
Haciendo gala de esa actitud, Rafinha no quiso hablar de consecuencias negativas del parón liguero. «Hay que aprovechar para seguir mejorando», sentenció. Ser el equipo que estrena San Mamés la próxima semana es «una motivación extra». Aunque al céltico, dice Balliu, «no le hace falta».
«Estoy muy contento aquí y siento el cariño de la gente, pero soy uno más»
Jugador del Celta
«En los momentos complicados, siempre está; dentro y fuera del campo»
Excompañero de Rafinha