La auto expulsión de William De Camargo arruinó el trabajo carballiñés
10 ene 2026 . Actualizado a las 18:25 h.En el típico caldo de cultivo de la rivalidad geográfica, el CD Arenteiro fue más pardillo que un CD Lugo, solvente y concentrado en su plan de partido, ejecutado a la perfección sin errores de bulto. Fue la gran diferencia entre un anfitrión debilitado por sus deslices, ante un enemigo que era capaz de ganar con suficiencia: 0-2.
El derbi comenzó con pocos espacios debido a la acumulación de hombres en medio campo. Yago Iglesias situó por dentro a Txus Alba y Álex Balboa por delante del ponteareano Kevin Presa y siempre mantuvo a un hombre muy pegado a David Ferreiro para que no se moviera cómodo entre líneas. Los de casa no vieron de cerca la portería rival hasta que se animó Brais Val a los diez minutos, pero no encontró palos el vigués. Casi tardó tanto la réplica lucense, con un centro de Jorge González desde la izquierda que peinó Iker Unzueta, marchándose el esférico pegado al palo.
El choque seguía sin abrirse, aunque Jaume Cuéllar comenzó a castigar a Caballo y Kevin Presa lo intentó en la otra portería, con un chut que le sacó Alvin después de filtrarse entre un bosque de piernas. Cambiando de nuevo de portería, Víctor Mingo recogió una pérdida de los rojiblancos en tres cuartos e intentó sorprender de lejos a Iker Piedra, que retrocedió bien para atrapar el cuero.
El ataque verde se limitó a otros dos tiros de Val, recién presentado en la frontal del área y los uno contra uno de Cuéllar con su marcador, el mejor aquel que se le fue rozando el segundo palo, sin que llegara por poco Dani González. El duelo era de cerocerismo y al filo del descanso, Álex Balboa penalizó la blandura local. El internacional guineano aprovechó un despiste de Eliseo, superó la tímida oposición de Bastida y fusiló a un Alvin que se quedó con el molde.
Zarpazo del Lugo, el primero para llevarse los puntos. El segundo fue auto infligido por uno de verde. William De Camargo apenas había saltado al terreno de juego, tras el último remate de Cuéllar y, en vez de mejorar sus prestaciones, retó al árbitro del partido para ganarse dos tarjetas amarillas que dejaron a su equipo con un hombre menos. Lamentable actuación de un profesional que le ha dejado pocas alegrías a los carballiñeses y que esta vez casi invitó a los visitantes a firmar la segunda diana y sentenciar el partido.
A partir de ahí, el enfrentamiento se disputó cuesta abajo para los forasteros. Un córner cerrado de Kevin Presa desde la derecha de su ataque estuvo a punto de sorprender a Alvin, antes de perderse de largo. Lo siguiente ya fue el broche de oro para los discípulos de Yago Iglesias. Pastrana, muy peligroso toda la tarde, le ganó el cuerpeo a Eliseo y alejó la pelota de las manos de Alvin para doblar la ventaja de formación de la ciudad amurallada. Un veloz Jorge González estuvo a punto de incrementar las penurias de la afición de casa, que no podía cuestionar el esfuerzo de los diez hombres que se quedaron sobre el césped.
Jorge Cuesta, que ya había refrescado su alineación con el citado William, Adilson y Llácer, intentó paliar daños con Moya y Martín Ochoa. Buscaron con ahínco la reacción, pero lo cierto es que nunca pusieron en apuros a un Lugo muy compacto, que vuela hacia la zona de promoción, mientras ancla a los de Espiñedo en la franja de descenso, al cruzar el ecuador del torneo.
CD ARENTEIRO (0): Alvin, Alpha (Llácer, min 62), Lohr, Eliseo, Diego Moreno, Brais Val (Martín Ochoa, min 73), Bastida, Dani González (Adilson, min 62), Ferreiro (Moya, min 73), Cuéllar (William, min 62) y Mingo.
CD LUGO (2): Iker Piedra, Gayá, Amo, Garriz, Caballo (Nathan, min 54), Kevin Presa, Txus Alba (Teofilovic, min 54), Álex Balboa, Pastrana (Lago Júnior, min 85), Jorge González (Samanes, min 75) e Iker Unzueta (Trigueros, min 85).
GOLES: 0-1, min 45: Álex Balboa; 0-2, min 71: Pastrana.
ÁRBITRO: Figueiredo Comesaña, del comité gallego. Expulsó a William, poco después de entrar (min 65).
INCIDENCIAS: Espiñedo. Gran ambiente de derbi, con cientos de aficionados visitantes en las gradas.