El contexto clasificatorio ha empeorado, pero sí se tiene una idea de juego
05 may 2021 . Actualizado a las 19:16 h.El Club Deportivo Lugo se halla, en términos objetivos, en su peor momento de sus nueve temporadas consecutivas en Segunda. Nunca ha estado a cuatro puntos de la salvación. El tope negativo fue tres de desventaja a falta de seis jornadas la temporada pasada y la anterior.
Como dijo Alberto Varo, portero titular del Lugo el pasado viernes después de 70 suplencias consecutivas en Liga, «la primera mitad es el espejo, el camino a seguir», pues hay que «competir como en la primera mitad». Si un espectador neutral y sin prejuicios no hubiese visto un solo partido del Lugo desde la derrota en Almería pensaría que se mantiene el mismo primer entrenador que por aquel entonces: Mehdi Nafti. Y la sensación que se percibe desde el vestuario es que no se van a modificar de ese plan de partido, de esa hoja de ruta. Como dijo Rubén Albés en su presentación, «trabajando en una idea que esté alrededor del equipo».
Además, contra el Zaragoza, los lucenses marcaron dos goles a balón parado. Ambos en saques de esquina. Pero con matices diferentes. El primero con un golpeo sensacional de Hugo Rama y un cabezazo todavía mejor de Manu Barreiro. Un centro de Rama como debe ser: tenso y direccionado, para que el potencial finalizador no deba darle excesiva fuerza al golpeo, sino que deba acompañar. 1-0 en un saque de esquina al primer palo. Y el segundo gol es también un centro de Hugo, un nuevo cabezazo de Manu Barreiro y Frederico Venâncio atacando el segundo palo, pendiente de una prolongación o un rechazo donde las marcas son más laxas. Estadísticamente, los saques de esquina tienen más opciones en el primer palo y ahí se botan con más frecuencia. En este caso, se cubrieron muy bien los espacios. Y más con un Barreiro que es absolutamente determinante en este aspecto tanto en fase ofensiva como en fase defensiva. Barreiro es un defensa más, el primero. Es absolutamente emocionante su desempeño defensivo. Primer defensor en juego dinámico y primer defensor en balón parado en fase defensiva. Y máximo goleador, con nueve tantos.
Dos goles del Lugo a balón parado en el último partido. Pero no solo fue el viernes, sino que los lucenses han marcado 12 goles de sus 32 a favor a balón parado. Y sin contar penaltis. Esto supone que el 37.5 % de los goles anotados por el Lugo vienen a balón parado, un dato absolutamente sobresaliente. Los rojiblancos cuentan con Frederico Venâncio, Marcelo Djaló, Diego Alende, Carlos Pita, Moctar Sidi El Hacen, Xavi Torres, Juanpe Jiménez, Fernando Seoane (en disparos tras segunda jugada), Hugo Rama (en faltas directas e indirectas), Iriome González, Chris Ramos, Manu Barreiro y José Ángel Carrillo, todos ellos capacitados en esta tarea.
Hoy día, el Lugo es el equipo con más goles encajados y, en cambio, ha anotado más tantos que otros cinco contrincantes. De hecho, solo ha marcado tres goles menos que el Sporting de Gijón, próximo rival.
Con Mehdi Nafti, el Lugo jugó 22 partidos en Liga. De ellos, diez en casa donde no perdió ninguno y solo encajó tres goles. 22 encuentros ligueros con Nafti y apenas 23 tantos recibidos, y 12 de ellos recibidos en los últimos cinco partidos del entrenador tunecino. Y con Luis César Sampedro en el banquillo no se perdió ni se encajó en sus dos primeros partidos a orillas del Miño.
Y ahora el equipo recupera a Eduard Campabadal, único lateral derecho de la plantilla, después de cumplir sanción. Un jugador absolutamente capital. Y que volverá a poder competir dieciséis días después de su último partido. Por tanto, se le ha podido dosificar en los entrenamientos. Campabadal es fundamental por ser un lateral derecho mixto, con experiencia, con compromiso con el club y, por ejemplo, segundo máximo recuperador del equipo.
Aunque preocupante también que El Hacen y Carrillo estén a una tarjeta amarilla de cumplir ciclo. Asimismo, Juanpe Jiménez, Gerard Valentín, Hugo Rama, Fernando Seoane, Carlos Pita, Luis Ruiz, Xavi Torres y Ander Cantero están a dos amarillas de sanción.
El Sabadell y el Alcorcón ganaron. Resultados negativos para un Lugo que, antes de esos partidos, había recortado de tres a dos puntos la desventaja a la permanencia. Ahora son cuatro. Pero tiene un lado positivo: el Albacete se queda a ocho puntos de la permanencia con quince puntos en juego, mientras que el Rayo Vallecano, perdedor en Sabadell, se queda fuera de la promoción y quizás no pueda optar a ello en la última jornada, fecha en la que el Lugo visita Vallecas. Hoy día, el Lugo ha ganado ya el «average» directo a Castellón y Logroñés, ambos fuera del descenso. La permanencia es complicada. Pero ahora vuelve a haber un camino. Como dijo Carlos Pita, sabemos “lo que costó llegar hasta Segunda División y mantenernos cada año”.
«La vida es un baile de ilusiones y el que no baile está muerto», como canta Ariel Rot.