El Lugo aprende a sufrir para puntuar

Los rojiblancos fueron capaces de defender a la perfección con un hombre menos


lugo / la voz

El Lugo se ha distinguido prácticamente desde su regreso a Segunda División A por ser un equipo que apostaba por mantener la posesión del balón, que se sentía cómodo llevando la iniciativa y que apostaba por el fútbol de toque.

Ese gusto por el fútbol de toque puso al equipo en el candelero de los más valorados de la categoría, ganándose el respeto del resto de equipos. El único lunar era que en los partidos en los que se enfrentaba con rivales que le presionaban, sobre todo fuera de cada, carecía de capacidad de sufrimiento y lo habitual era que terminara perdiendo los partidos.

Esta dinámica cambió de manera notable en la presente campaña, y no solo tras la llegada de Alberto Monteagudo, ya que su predecesor, Javi López, ya anunció a su llegada a Lugo que en ocasiones el equipo iba a tener que recurrir a otro tipo de juego más directo, sin renunciar a la idea original de tener protagonismo con el balón.

En las últimas jornadas el cuadro rojiblanco ya comenzó a demostrar que la presión adelantaba en campo contrario iba a ser una de sus señas de identidad, unido a la solidez defensiva. Los primeros experimentos resultaron positivos, pero los jugadores precisaban un tiempo para adaptarse al nuevo credo deportivo, sobre todo en lo que al plano defensivo se refiere.

La prueba de fuego para comprobar la fortaleza defensiva del equipo llegó el pasado domingo cuando la injusta expulsión de Luis Ruiz obligó a sus compañeros a multiplicarse tanto en defensa como en ataque. El balance final resultó más que satisfactorio, ya que los rojiblancos no solo fueron capaces de contener con acierto a uno de los equipos más en forma de la categoría, sino que dispusieron de la mejor opción para llevarse el partido.

La actuación en Almería no fue fruto de la casualidad, ya que el equipo ofreció también una gran imagen en la salida anterior al campo de otro de los grandes, el de Osasuna, partido en el que rindieron a un gran nivel, demostrando que son capaces de dar la cara ante cualquier rival tanto en el Ángel Carro como lejos de él.

Los jugadores han asumido de buen grado los cambios ordenados por su nuevo técnico y desde el primer momento mostraron su predisposición a actuar, sorprendiendo incluso a Alberto Monteagudo, quien en su segundo día en Lugo y tras el partido de Copa del Rey ante el Albacete manifestó en rueda de prensa. «Estoy sorprendido de la obediencia de los jugadores. Apenas me dio tiempo a decirles algo más que hicieran presión en los saques de banda y ya lo pusieron en práctica ante mi sorpresa. Es evidente que son muy profesionales». A ese primer paso le siguieron otros y hoy el equipo ya casi ha automatizado lo que su técnico quiere y lo plasma en el terreno de juego.

La fortaleza de la que está dando muestra el cuadro que prepara Alberto Monteagudo fue destacada por uno de sus capitanes Fernando Seoane. «Tentaremos de sacar os máximos puntos posibles de aquí ao final da primeira volta. Quédome coa solidez mostrada nos últimos encontros», manifestó.

El delantero Cristian Herrera, resumía el sentir del vestuario por el juego desplegado ante el Almería y la capacidad de sufrimiento para rescatar un punto. «Ha sido un punto muy trabajado al quedarnos con uno menos. El equipo ha sabido jugar muy juntito, muy compacto».

Herrera no dudaba en afirmar sobre el valor del empate cosechado en Almería. «Orgulloso del trabajo del equipo y visto como se puso el partido el empate tiene más mérito».

El equipo confirmó que es capaz de ser sólido en el campo de uno de los grandes

Los jugadores defienden el buen rendimiento a nivel colectivo en las últimas citas

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