Lució el brazalete del Lugo antes de terminar su carrera como zaguero en el 2011, hoy se enfrenta a su ex equipo como técnico del Albacete
10 sep 2017 . Actualizado a las 13:23 h.Dicen que la vida da muchas vueltas. Demasiadas ha dado para José Manuel Aira y el Lugo desde que capitán y club separaron sus caminos. El zaguero de Ponferrada dejó a los rojiblancos en el 2010 y terminó su carrera deportiva en el Racing de Ferrol al año siguiente. Con los verdes transitó hacia una nueva aventura: convertirse en entrenador. Creció en el cuerpo técnico del Real Murcia y dio el salto definitivo con el Albacete. Cogió a los manchegos la temporada pasada y los ascendió a Segunda.
Experiencia rojiblanca
Llegó a Lugo el curso 2006-2007 y resultó un fichaje sorprendente. Casi sobre la bocina del mercado, su aparición suponía un salto de calidad para la zaga de los rojiblancos, que aspiraban al ascenso de categoría. Con mimbres tejidos en el Deportivo y la Ponferradina, terminó de forjarse en equipos como el Tenerife o el Sporting y llegó a Lugo con sobrada experiencia en las ligas nacionales. Tuvo opciones para irse en invierno al Vecindario, en Segunda División y las sopesó seriamente, pero decidió quedarse a la vera del Miño.
Corrían nuevos tiempos en el Lugo cuatro años después de su llegada. Las últimas campañas, Aira había lucido el brazalete y se sentía aquí como en casa. Se fue el año que Seoane se marchó rumbo al Nàstic, con Quique Setién sentado ya en el banquillo. Fue el cántabro el que decidió que no se le renovase una vez terminado el contrato y en su día el defensa mostró su sorpresa: «El rendimiento y el compromiso que yo tenía con el club no me hacían pensar que fuese a llegar ya el momento de marchar».
Salto al banquillo
Su carrera como entrenador despuntó en Tercera División. En octubre del 2011 todavía actuaba como central del Racing de Ferrol, pero tras una conversación con el entonces presidente verde Isidro Silveira, colgó las botas y se puso al mando del banquillo. Suplía a Stili y las cosas no le fueron mal del todo en A Malata. En apenas tres campañas, consiguió el ascenso a Segunda B y en el último curso clasificó a los ferrolanos para disputar la fase de ascenso a una categoría profesional. Su progresión parecía meteórica.
Un fugaz paso por el Real Murcia tras suplir a Julio Velázquez en el banquillo y Aira llegó a Albacete. Fue en junio del año pasado. Firmó una gran campaña, superó la fase de ascenso a Segunda y se plantó en el fútbol profesional con los manchegos, que le abrieron la puerta de la renovación. Con el objetivo de asentar al equipo en la categoría de plata, la travesía de Aira en las primeras jornadas de Liga tampoco fueron sencillas: acumula dos derrotas (Alcorcón, 1-0 y Córdoba 0-3) y un empate (Granada, 0-0). Hoy espera cosechar el primer triunfo en el Carlos Belmonte (20.00 horas) ante sus aficionados y contra su ex equipo.