La filosofía de los reintegros

Carlos Melchor AL OTRO LADO

CDLUGO

Plantilla cerrada. Sobre las espaldas de los Kravets, Sabater, Rolón y Vico recae la responsabilidad de elevar el nivel medio del bloque. Habrá que darles tiempo para que puedan demostrar de lo que son capaces. El director deportivo De Dios, al que solo se le oyen declaraciones en las ruedas de prensa de presentación de las nuevas incorporaciones, al más puro estilo de bodas y bautizos, afirmaba que «el mercado de invierno es complicado», además de que «lo más complicado era no devaluarse. En el capítulo de salidas hemos tenido una valoración muy positiva». A bote pronto, estas declaraciones grandilocuentes chocan con la realidad. No hay que ser muy perspicaz para pensar que, quizás, cuando pierdes a la individualidad más desequilibrante de tu plantilla (apúntenle un buen tanto por conseguir que Pedraza jugara estos meses de rojiblanco) y no se trae a nadie que lo sustituya, la devaluación pasa de posibilidad a hecho.

No se quejará el director deportivo de estar sometido a una alta exposición mediática o a un gran desgaste. Durante la breve estancia de Toni Otero en la ciudad, este maleducó a la afición con una costumbre de lo más extraña: dar una rueda de prensa cada ocho o diez semanas para repasar la actualidad desde el primer equipo hasta los conjuntos de cantera. Algo inaudito en un club donde la falta de información en el ámbito deportivo había sido una cuestión común. Se mantiene la línea.

Habrá que ver a las nuevas incorporaciones. Seguro que alguno nos brindará grandes actuaciones. Lo que cuesta entender es que, a pesar de que el Lugo es un club pequeño y poco atractivo para captar jugadores, la planificación deportiva de los fichajes pase casi exclusivamente por cesiones o incorporaciones de última hora de jugadores que llevan meses fuera de competición. No se trata de aparentar ser nuevos ricos para caer en desgracia a los pocos meses trayendo a viejas glorias casi retiradas a un alto coste. Es más bien la incoherencia que supone el «solo manejamos primeras opciones» y «hay que tener paciencia en el mercado» para acabar fichando con urgencia y a la desesperada. Luís César tendrá que seguir sacando petróleo.