En una sociedad plagada de personajes supuestamente modélicos amparados bajo el paraguas del éxito y el triunfo, con roles que intentan ser emulados por los más jóvenes, la figura del antihéroe no es la más cotizada en los tiempos que corren. Más bien tiende a la baja. El antihéroe se encuentra desprovisto de cualidades atractivas para la masa, no llama la atención por su belleza ni por su gracilidad. Su sobriedad lo coloca en un segundo plano, como el estudiante que se sitúa en la parte central del aula. «Soy guapo, rico y un gran jugador, por eso me tienen envidia», afirmaba molesto hace unos años el ínclito Cristiano Ronaldo, figura tan heroica y deseada por muchos, como odiada y denostada por otros. Nuestro José Juan ni es tan agraciado físicamente como el portugués, ni que sepamos, tan rico como él. Pero es un grandísimo portero. Allá por el 2012 cuando fichó por el Lugo, pocos imaginaron que un refuerzo de esos que, mirando el nombre y la trayectoria, se podrían considerar de relleno, se convertiría en referente de la afición. En ninguna de las cuatro temporadas que lleva vistiendo de rojiblanco ha partido como favorito para hacerse con la titularidad del marco rojiblanco. Pero su notable trabajo, su buen hacer y la capacidad para asemejarse a un pulpo que lo para todo, lo han convertido en intocable. Como buen antihéroe, no es el portero más atlético, ni el más felino. Ni siquiera es el más ortodoxo. No ejerce de jugador tribunero con aspavientos ventajistas que ganan fácilmente al público, ni tiene un carisma típico de portero. Pero ha conseguido transmitir al rival que deben hacer algo extraordinario para que tenga que recoger el balón de las mallas. Tanto, que es uno de los menos goleados.
Y bien que muchos se fijan en él. La temporada pasada, con el Betis jugándose el ascenso, en el bus de los andaluces se tenía un ojo puesto en la visita del Sporting a Lugo. «A ver si el curita se porta y no le meten ninguno», se escuchó decir a algún jugador con sorna. Don José Juan Figueras, a fuerza de firmar paradas que dan puntos, es muy respetado y, sin duda, el mejor portero de la categoría. Un nuevo héroe para el Ángel Carro.