El Lugo solo sumó dos victorias como visitante la anterior temporada
21 ago 2015 . Actualizado a las 16:56 h.Borrón y cuenta nueva. Esa será la aspiración con la que el Lugo comparecerá pasado mañana en el Carlos Tartiere. Porque el conjunto rojiblanco afrontará el reto de renacer como visitante. La anterior temporada, los del Ángel Carro fueron muy poco fiables en los desplazamientos. Únicamente obtuvieron dos victorias (ante el Barcelona B por 0-1 y el Osasuna por 0-2). Finalmente, los reveses forasteros contrastaron con el notable rendimiento ofrecido como locales.
Desde que el Lugo regresó a Segunda División, ha comparecido en 63 ocasiones como visitante. En ellas, ha sumado 32 derrotas, 20 empates y 11 victorias. En cuanto a los triunfos, todos ellos tienen un denominador común: los rojiblancos dejaron la portería a cero.
En la campaña 2012-2013, el Lugo ganó cinco veces a domicilio. Todas ellas por 0-1. Los rivales superados habían sido Almería, Sabadell, Ponferradina, Murcia y Guadalajara. En aquel curso, los rojiblancos sumaron 21 puntos lejos de su estadio.
Una temporada más tarde, en la 2013-2014, el Lugo consiguió 19 puntos como forastero. Solo sumó cuatro triunfos en los viajes. Fue contra Zaragoza (0-1), Tenerife (0-1), Ponferradina (0-2) y Numancia (0-1).
Los números volvieron a empeorar el curso pasado. Entonces los rojiblancos se quedaron en unos pobres 13 puntos lejos del Ángel Carro. Solo el Tenerife (12) y el descendido Sabadell (10) presentaron una tarjeta peor que los lucenses.
Pasado mañana, contra el Oviedo, el conjunto de Luis Milla tratará de revertir esa dinámica. Para ello, los rojiblancos tratarán de emular el 1-2 cosechado en el Carlos Tartiere en la campaña 2011-2012, con un gol de Claudio Monti en el descuento.
«El equipo podía haber dado más el año pasado», asegura Manu
A punto de comenzar su novena campaña como jugador del Lugo, Manu afronta el inicio de Liga con la ambición de batir al Oviedo en el Carlos Tartiere. Un triunfo sobre los carbayones supondría un aldabonazo para la moral de los rojiblancos y, también, para mudar las sensaciones que les dejó el tramo final de la anterior campaña.
Manu confiesa que «queremos resarcirnos del año pasado». «El equipo podía haber dado más tanto en el plano individual como en el colectivo. Perder los partidos contra el Sabadell y el Racing nos afectó. Porque, en caso de haberlos ganado, tal vez habríamos tenido la oportunidad de acabar más arriba», explica.
El capitán del Lugo señala que «la pretemporada se ha hecho un poco larga, todo el mundo tiene ganas de competir». La primera oportunidad llegará pasado mañana en el Carlos Tartiere, recinto en el que el conjunto rojiblanco se impuso en su última visita (1-2), allá por la temporada 2011-2012.
Acerca de la nueva plantilla de los del Ángel Carro, Manu indica que «ha venido gente nueva con muchísima ilusión. Algunos ya han estado en Segunda y se acoplarán pronto a lo que pide el míster».
Precisamente, uno de los aspectos más esperados del Lugo es conocer el rendimiento que ofrecerá en la Liga después del relevo que se produjo en el banquillo este verano. «El míster quiere mantener el estilo de juego y mantener el balón, pero con matices. Intentaremos no ser tan previsibles como el año pasado. Quiere que robemos rápido arriba y que todos empujemos. Tenemos que ser un bloque. Si respondemos, será difícil hacernos un gol», asevera el capitán.
Cambio de registro
El Lugo comparecerá en el campo del Oviedo sin conocer la derrota en los encuentros de preparación. No obstante, Manu advierte que «la pretemporada puede resultar engañosa. El objetivo es coger el ritmo y las ideas del entrenador».
Los del Ángel Carro peinan el mercado para realizar las últimas incorporaciones. Una de las piezas deseadas es un lateral izquierdo que compita con Manu por un puesto en el once. Sobre esta posible situación, el futbolista manifiesta que «lo que tenga que venir, bienvenido será. Yo no voy a cambiar e intentaré ponerle las cosas difíciles al míster».