Despedida agridulce

Juan Alonso EL SEMANARIO

CDLUGO

29 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Pasado mañana será la despedida de Quique Setién. El último partido en el Ángel Carro del entrenador cántabro. Seis temporadas a sus espaldas y un final un tanto agridulce. Desde que anunció que si entraba Tino Saqués en el Lugo, él no seguiría, han pasado muchas cosas, y, posiblemente, ninguna buena para un técnico que se ha postulado de forma tal vez errónea. La parcela deportiva es una cosa y lo que ocurra en los despachos, otra muy diferente. A un entrenador se le pide que haga funcionar la maquinaria sobre el campo y, por suerte o por desgracia, nada más. La despedida será agridulce, son varios partidos sin conseguir la victoria y, sobre todo, se ve a un técnico mermado. La de pasado mañana no será, probablemente, la despedida deseada por todos los aficionados al Lugo, por muchos motivos. Probablemente, el estadio lucense presente una de las peores entradas de la temporada y, además, la racha actual del equipo no invita a bajar. Nadie se juega nada, algunos solo el ser recordados en una ciudad que el domingo, a buen seguro, se vestirá de celeste y no de rojiblanco, le pese a quien le pese.

Ya solo se puede pensar en la próxima temporada. Habrá que esperar a ver cómo se suceden los próximos acontecimientos en la actualidad rojiblanca. Por ahora, todo apunta a una profunda renovación. Quizás sea lo mejor después de tantos años. Solo hay que desear mucha suerte a los que se van; y a los que vengan recibirlos con los brazos abiertos. El primer objetivo debería ser lograr una masa social de la que algunos, probablemente, se han olvidado por completo.