Osasuna, otra prueba de fuego

Murillo

CDLUGO

El calendario no ofrece tregua en una competición muy exigente, donde los nombres ilustres apenas impresionan ya, aunque los equipos tengan un caché histórico importante. En medio del caos de esta locura de fechas y horarios, impropio de mentes equilibradas, el Anxo Carro ofrece una visita de uno de los históricos de nuestro fútbol: Osasuna. El día, próximo sábado, 27, la hora, 4 de la tarde. Si usted quiere apoyar al C.D.Lugo tendrá que comer temprano y levantarse sin sobremesa. Para los rojiblancos, la visita llega en un momento de máxima preocupación para los lucenses, capaces de una cuadratura del círculo casi imposible: seis puntos con un solo gol en su haber. Y dos victorias en el Anxo Carro con dos goles entre Liga y Copa. Los mayores dividendos con las menores inversiones ofensivas. Pero rizar este rizo casi imposible no parece que tenga un futuro muy halagüeño. Para lograrlo, es condición imprescindible mantener esa impermeabilidad defensiva casi irrepetible. Sobre esas espaldas del juego de retaguardia ha de basarse la aspiración a un nuevo éxito, a la espera de recuperar a dos mesías del gol (o eso se les supone a Jonatan Valle y Aganzo, el primero como desestabilizador de zagas contrarias y el segundo como puntillero de las mismas). Sin gol no hay victorias. La baja de Pita, además, complica más las opciones de Setién de presentar un competitivo, como exige la ocasión. Entre Álvaro Peña y David López anda el sustituto natural del coruñés.

De Osasuna poco puede descubrirse a estas alturas. Sus seis goles marcados en el Sadar al Mallorca el pasado domingo, definen perfectamente su capacidad ofensiva, que es demoledora. Los De las Cuevas, Nino, Torres, etc. solo despiertan recelo en los contrarios. El Lugo suele transformarse como matagigantes en las grandes ocasiones. Esperemos que esta sea una de ellas, aunque tendrá que rendir al doscientos por cien para doblegar a este serio aspirante a retornar a la categoría que le pertenece.