El Club Lemos rendirá un merecido homenaje a uno de los porteros que marcó un antes y un después en la entidad monfortina, Fernando Rey Tapias. El guardameta vigués defendió los colores del equipo dos temporadas: 1973/1974 y 1974/1975. En la primera, el club consiguió una de las mejores clasificaciones de su historia, la novena.
El reconocimiento al portero vigués se hará en los prolegómenos del partido del trofeo de las fiestas que se juega mañana (19.00 horas) entre el Club Lemos y el Rápido de Bouzas, que como admite el propio homenajeado «fueron los dos equipos en los que más disfruté como futbolista».
Rey Tapias mostró su satisfacción por este homenaje, sobre todo teniendo en cuenta que hace años que no visita Monforte. «Cuando me invitaron me llevé una gran alegría y voy encantadísimo, porque sé que me recibirán bien, y además tengo ganas de reencontrarme con viejos amigos», dice el portero.
Al analizar su etapa en el Lemos, Rey Tapias la divide en dos partes. «La primera fue espectacular, ya que acabamos novenos en una Tercera División que hoy sería equivalente a una Segunda A. Superamos en la clasificación al Bilbao Atléthic de Manu Sarabia y al CD Lugo, y medimos nuestras fuerzas con conjuntos de la talla del Sestao, Leonesa y Pontevedra», señala.
Los entrenamientos
Rey Tapias recuerda que por sus estudios de Económicas en Santiago solo podía entrenar los jueves con el Lemos. «Veníamos desde distintas partes de Galicia para ejercitarnos en un campo Luis Bodegas de tierra y muy duro para los porteros. Recuerdo que siempre acababa lleno de llagas, pero era igual, porque teníamos mucha ilusión», comenta.
El exportero destaca que el Lemos era un club muy apetecible en aquella época para cualquier futbolista. «Por aquel entonces el Lemos era uno de los cinco mejores equipos de Galicia. De hecho, en la plantilla había futbolistas que llegaban del Celta y del Deportivo, y es más, si hubiéramos podido entrenar más días juntos, habríamos ascendido al equipo», asegura.
En su etapa en Monforte, Fernando Rey Tapias tuvo como entrenador la primera temporada a José Luis Biesca y en la segunda a Pintos y a su compañero Tucho de la Torre, que hizo de futbolista y técnico.