Amortizar el éxito

Murillo EN ROJIBLANCO

CDLUGO

12 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Lograr una cuadratura del círculo es tan inusual en el mundo del fútbol, como lo es el hecho de que la lotería del gordo visite a un ciudadano cualquiera. Son habas contadas. El Eibar es una de ellas: dio el doble salto mortal de Segunda B a Primera en un año, y lo hizo a caballo del presupuesto más austero de la historia: 3.900.000 euros. La planificación deportiva fue consecuencia de una rigurosa política económica, y la joya de la corona de este equipo se basó en una cesión, la de Jota Peleteiro, del Celta, convertido en la revelación positiva de la categoría. Paradójico es este mundo inescrutable del fútbol, porque el jugador céltico fue rechazado por el Real Madrid Castilla tras un fracaso estrepitoso reciente. ¿Hay quién lo entienda? El Club Deportivo Lugo ocupa el otro extremo del éxito imprevisto, después de sacar el billete de la permanencia para su tercera temporada consecutiva en la Liga Adelante. No es un ascenso a Primera, pero sí otro premio gordo por contarse entre los privilegiados de la División de Plata. Y lo ha repetido con otra economía de guerra. Mouriz se explayaba anteayer sobre esta nueva cuadratura del círculo virtuoso actual: la mejor etapa histórica del Lugo, con uno de los presupuestos más bajos posibles. Y, encima, con unos resultados económicos en los balances, que fueron citados como modélicos por la propia Liga de Fútbol Profesional. Pero no acaba ahí el corsé rojiblanco. Porque la conversión en SAD le ha supuesto al Club otra inversión draconiana, basada en el anticipo a cuenta de las subvenciones oficiales de las tres próximas temporadas. Otro recorte, pues, al presupuesto actual. Es una auténtica amortización del éxito vigente. Un más difícil todavía. Mouriz ya sabe que los éxitos deportivos de diez meses exhaustivos de competición, se confeccionan en estos meses de verano con el capítulo de fichajes (bajas y altas). Y que, una vez que se mantiene la columna vertebral del equipo, la prolongación de este círculo virtuoso descansa en el pilar elemental de la delantera. El gol se cotiza por las nubes, como siempre. Habrá de reinventar a otro Óscar Díaz o Rennella. Y mira las cesiones como inevitables. ¿O tendrá algún otro as en la manga? Pero con gol, claro.