Más de un aficionado se llevaba las manos a la cabeza, a la vista de la alineación. Setién había vuelto a sorprendernos: el pichichi, Rennella era sustituido por Juanjo, inédito con el gol. Además, Peña e Iván, titulares habituales, dejaban sus puestos a Sergio e Iago. Esta terna llegó a tiempo de firmar los mejores minutos de la Liga: los últimos 25. Y abrir otro período de esperanza salvadora, restituyendo el gol y la victoria a un equipo que empezaba a sentir el aliento del descenso. El 2-0 le da la razón al técnico barajando los cambios, aunque los protagonistas, sobre todo Rennella, se reivindicasen y fuesen decisivos. El Lugo resucitó cuando más lo necesitaba y redondeó la mejor actuación de la temporada, poniendo el broche con unos minutos finales que pudieron duplicar la renta, en medio de la apoteosis. El equipo supo cerrar espacios, con una defensa atentísima a los cruces, juego aéreo y ayudas. El Recre no tuvo un solo remate. Pita volvió a ser el timonel, con un Seoane portentoso en la recuperación y distribución. Juanjo lo intentó, sin acierto, y Víctor Díaz volvió a ser un pulmón portentoso. Se merece la titularidad. Al equipo le faltó llegada, que recuperó Rennella. Un poco de Enzo es mucho: abrió el marcador y puso en bandeja a Iago el segundo. El equipo concluyó bordando el fútbol. Una apoteosis para una resurrección. ¿Durará?