Seguramente era uno de los jugadores más disgustados al terminar el partido contra el Girona. A los porteros, cada gol les duele en el alma, y si se reciben seis, y más en un estadio en el que se fue capitán, el golpe se siente muy adentro. Por eso, la sinceridad de las disculpas de Dani Mallo, guardameta rojiblanco, tras el 6-0.
«Le pido perdón a la afición del Lugo por la imagen dada», decía el meta, en declaraciones recogidas por la web del club. Un Dani Mallo que recuperaba la titularidad tres jornadas después y se encontró con la goleada. No ponía reparos a lo sucedido sobre el campo, y felicitó a su ex equipo: «Porque nos ha ganado bien».
Le dolió al de Cambre el resultado y el marco en el que se produjo. «Es muy duro recibir seis goles», reconoció el meta, quien al inicio de la segunda parte evitó en una acción felina que el Girona marcara el tercer gol, que llegaría más tarde. Espera que se trate solo de un borrón que no afecte anímicamente al equipo en las próximas jornadas: «Tenemos que recuperarnos para el próximo partido».
Dani Mallo, que incluso atendió en catalán a los medios locales, defendió su «profesionalidad», para resaltar que le hubiese gustado regresar a ese estadio de Montilivi, en el que notó cierta saudade, «de otra manera».
Día de descanso
El Lugo se ejercitó ayer en la ciudad. Un entrenamiento de recuperación, como suele ser habitual tras los partidos. Hoy tendrá día de descanso, y mañana comenzará a preparar el duelo contra el Tenerife del domingo en el Ángel Carro.