Que cómo se seguían los partidos de fútbol en los 80 sin apenas cobertura televisiva y sin Internet? Radio, transistor y mucha tila. Y si a estos ingredientes le añadimos algo tan infrecuente como un apagón de luz en pleno partido, nos sale un Numancia-Lugo con sabor añejo, a fútbol del de antes, algo así como un ojos que no ven corazón que sí siente. Eso sí, este escenario se hizo mucho más llevadero con las redes sociales, que hicieron las veces de barra de bar en donde los que seguían el partido compartían comentarios, nervios y chanzas. Esta vez, «el peor Lugo de la temporada» en boca de Setién, consiguió 3 puntos balsámicos que lo colocan en mitad de la tabla, equidistante entre los puestos de play off y de descenso. Una victoria injusta que neutraliza derrotas inmerecidas como las de Alcorcón o Girona y que pone de manifiesto que al final de una competición de regularidad todo tiende a compensarse, errores arbitrales incluidos. Como dice el refrán, las gallinas que entran por las que salen. Y es que el partido del domingo fue tan extraño que hasta se vio algo tan inaudito como que un árbitro rectificase sobre la marcha una decisión que había tomado en firme. En una especie de acto de justicia poética, Enzo Rennella, inicialmente expulsado en la polémica acción del minuto 50, marcó el gol de la victoria en el descuento que finiquitó el partido y que dejaba a los 2.801 espectadores que acudieron a Los Pajaritos aún más congelados de lo que estaban. Hablando de cifras oficiales de asistencia, una vez instalados los preceptivos tornos para controlar el acceso al Anxo Carro, era bueno que el Lugo dejase de ser uno de los pocos clubes del fútbol nacional que no proporciona públicamente esa información. Dejaría de usarse así el ojímetro como instrumento de medida y podría valorarse a ciencia cierta el número real de aficionados que acuden a los partidos. Que el próximo partido contra el Barcelona B haya sido fijado como día del club provocará con toda probabilidad que se note un bajón en la ya de por sí reducida parroquia rojiblanca.