Antevísperas de un partido entre dos equipos gallegos. De ahí que las impresiones futbolísticas que se palpan estos días en el ambiente de Lugo y Coruña resulte similar al que se vivía en Ferrol en aquellos añorados partidos del Racing ferrolano en campo coruñés. Dicho en plural, porque los «diablillos verdes» jugaron y también ganaron en el campo de Riazor, primero, como más tarde en el estadio. Hazañas que no son inventadas porque sucedieron, aunque la historia las borró no solo por el paso del tiempo sino porque los equipos fueron alejándose uno del otro obligados por las distintas categorías de las competiciones, aunque sigue latente el deseo de unos seguidores que parecen decir: «Volveremos, y además, para ganar», deseo este último que nunca se silencia, sea cual fuere el aficionado.
Corresponde al Lugo y su hinchada hacernos revivir aquellas alejadas jornadas a las que nos referíamos, mencionando al Racing, Celta o Pontevedra? El fútbol suele dejar huellas imborrables en quienes viven momentos culminantes, calificativo que más tarde aplicarán gustosos y no perderán ocasión de deleitarse cuando el árbitro señale el final del partido y sientan su ánimo invadido por la gran emoción de ganar.
En esta ocasión el pronóstico, según la cátedra, es de color blanquiazul pero en esta clase de partidos el vaticinio queda anulado por la frase que, a falta de 24 horas, no está de más mencionar como aviso: «No hay peor cuña que la de la misma madera».
Desde Lugo, aseguran que Setién no tira la toalla. El equipo lucense está dispuesto a dar la batalla en Riazor.