La temporada pasada, Lugo y Sporting jugaron por primera vez en competición oficial en Segunda División. En la primera vuelta, los lucenses obtuvieron un punto en El Molinón. En la segunda, devolvieron la visita los asturianos, y obtuvieron la victoria por 1-2. Un partido que cambió unos instantes antes del descanso, con la tarjeta roja directa que el árbitro Valdés Aller le mostró a Fernando Seoane.
Una cartulina asombrosa, en una acción sin peligro en el centro del campo, en la que el árbitro afirmó que el mediocentro de los lucenses le había insultado de forma grave. «En el minuto 41 el jugador (8) Fernando Seoane Antelo fue expulsado por el siguiente motivo: dirigirse a mi en los siguientes términos: ?Me cago en tu puta madre?», anotó el colegiado en su acta.
En aquel instante, los gijoneses marchaban por delante en el marcador, con un gol muy tempranero de Guerrero, en el minuto tres. Pero en la segunda parte, en inferioridad, los de Setién salieron a por todas, y conseguirían empatar con un gol de Óscar Díaz (hoy en el Almería) en el minuto 67. Solo en el tramo final, con un Lugo muy cansado y volcado hacia la meta visitante, lograría el tanto de la victoria la escuadra de Sandoval, obra de Trejo.
Cuatro partidos de sanción
Nadie se explicaba lo sucedido al final del partido. El propio Fernando Seoane desmentiría después haber efectuado ningún comentario, y menos de esa índole. Quique Setién aseguraba que ponía la mano en el fuego por la honradez de su futbolista. Pero el Comité de competición se centró en la redacción del acta, y el Lugo se quedó sin Seoane durante cuatro jornadas. Su sanción.