Una década de crecimiento

Miguel Álvarez LUGO / LA VOZ

CDLUGO

Óscar Cela

La trayectoria del Lugo arranca elogios de sus antiguos integrantes

30 oct 2013 . Actualizado a las 14:42 h.

Semana dulce para el Lugo, que paladea su mejor clasificación histórica en Segunda. Es la guinda a un pastel cocinado a fuego lento durante diez años, los que José Bouso lleva en la presidencia. Desde las catacumbas de Tercera a codearse con los grandes de la categoría de plata, los rojiblancos han labrado una senda por la que se han quedado muchos nombres. Pero, desde la cercanía y la distancia, casi todos disfrutan con el apogeo de los del Ángel Carro.

Carlos Ballesta

«Apuesto por que peleen entre los seis u ocho primeros».

Carlos Ballesta fue el primer técnico del Lugo después de que Bouso llegase a la presidencia. En la campaña 2004-2005, el conjunto rojiblanco se quedó a un paso del ascenso a Segunda B. «La directiva era maravillosa. Le dio prioridad a pagar las deudas de años anteriores y el presupuesto se rebajó en un 30%. Eso nos obligó a no fichar a un punta. Braulio se lesionó y estábamos dispuestos a hacer un esfuerzo para traer a David Sanz. Él estaba de acuerdo para venir, pero al final, faltó un poquito de dinero», recuerda. El Valladolid B sesgó las aspiraciones de los del Ángel Carro en la eliminatoria decisiva. «Nuestro equipo iba a gasoil y el suyo, a queroseno. Josito, que era muy importante para nosotros, llegó exprimido. Pero creo que aquel año plantamos las bases de la seriedad», agrega.

Las cosas han cambiado mucho. De pelear en Tercera, los rojiblancos se codean con la élite de la categoría de plata. El técnico sigue al Lugo desde la distancia. «Me gusta el fútbol que practican. Setién es un hombre de fútbol y dota a sus equipos de brillantez. Tal vez le pongo el único pero de que, a veces, les puede faltar un poco de agresividad en defensa», expone.

Eso sí, se muestra optimista acerca del futuro cercano de los rojiblancos: «En fútbol, nunca es bueno abrir la boca mucho. Es normal que desde dentro se envíe un mensaje positivo, pero también de ir día a día. Pero, conociendo al club, yo soy más echado para adelante. Tienen un potencial importante y apuesto por que peleen entre los seis u ocho primeros».

Ballesta, que fue entrenador de Carlos Pita en el filial del Deportivo, no oculta su sorpresa y satisfacción por la evolución del Lugo: «Desde que estuve allí, no ha dejado de crecer. Ahora posee un equipo estructurado, bien dirigido en los planos administrativo y deportivo. Con la crisis económica, con gente bien amueblada, tienen un activo impagable. Lo equiparo a conjuntos de la élite. Creo en el proyecto y en quien está al frente, y considero que puede pelear con humildad y tranquilidad».

Juan Fidalgo

«Desde fuera, me produce una admiración increíble».

Juan Fidalgo dirigió al Lugo entre el 2005 y el 2007. Fue el técnico del regreso a Segunda B y ahora, desde Asturias, disfruta con la trayectoria de su antiguo equipo: «Desde fuera, me produce una admiración increíble. ¡Vaya mérito! Es maravilloso que un equipo más modesto que la mayoría, a base de coherencia y sentido común, esté despachando estas temporadas».

El entrenador sigue a los rojiblancos por la televisión. «Me encanta verlos», afirma. «Sin construir castillos en el aire, atraviesan una situación para que afición, plantilla y club disfruten. No siempre aparecen estas oportunidades y hay que saborearlas. Pero sin las exigencias de otros sitios, en los que se sube demasiado el listón después de un momento bueno», explica.

Uno de los secretos del éxito del Lugo estriba, según Fidalgo, en que el club «rebosa normalidad y naturalidad». Sobre la trayectoria de los rojiblancos, el técnico manifiesta que «esas cosas van surgiendo a base de buen trabajo y alrededor de la seriedad y el rigor. Existen ciclos y, en vez de montarse una historia en que todo pueda parecer poco, hay que disfrutar de lo que se está consiguiendo. Ya se verá adónde llega el equipo».

Josito

«Los jugadores valoramos la seriedad».

Pieza clave en la plantilla entre los años 2004 y 2006, Josito fue uno de los artífices del ascenso a Segunda B. Desde la distancia, valora la llegada de Bouso al club rojiblanco: «Ellos fueron a salvar al Lugo, que estaba en una situación de casi desaparición. Y es cierto que hicieron las cosas bien. El tema del cobro era muy importante, y los jugadores valoramos mucho la seriedad. Todos tuvimos problemas de ese tipo en algún sitio. Ahora veo que están saneados y que los que vienen de fuera quieren quedarse. Y encima, los resultados y el estilo acompañan».

Ahora, el de Friol sigue al Lugo desde la distancia. «A la gente que estuvimos en el fútbol, nos puede sorprender que pelee con otros rivales que han estado mucho tiempo en Primera. Pero esto es deporte y es muy importante creérselo. A quien le contasen hace unos años que el equipo estaría en esta situación, lo tomarían por loco. Pero cuando los jugadores se ven ahí arriba, quieren competir al máximo», dice. «Hay que disfrutar del momento», apunta.