De la equidistancia al éxito

M. Pichel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

Los jugadores del Lugo, celebrando con Rubén Durán el golazo de este al Sabadell.
Los jugadores del Lugo, celebrando con Rubén Durán el golazo de este al Sabadell. Óscar Cela< / span>

El Lugo se ha mantenido en la zona tranquila toda la temporada

04 jun 2013 . Actualizado a las 18:34 h.

En cuatro días, el Lugo cerrará una temporada histórica. En el curso del reencuentro con la división de plata del fútbol nacional, los rojiblancos se han comportado como si de un equipo acostumbrado a estas categorías se tratase. Ni siquiera al inicio se les notaría sobre el campo como un recién ascendido, tratando de tú a tú a rivales con solera en Primera División. Un año marcado por la equidistancia con los puestos altos y con los de la zona de peligro. La misma que certifica su undécima plaza actual en una liga de 22. Con más momentos de ilusión por el buen juego y rachas, que de tensión por los malos resultados. Todo se acaba este sábado con la visita de la Ponferradina al Ángel Carro.

Punto más bajo

Derrota con el Barcelona B. El Lugo inició la temporada con una victoria ante el Hércules. Después, pasó por dos rachas en la que le costó ganar. Momentos en los que los partidos en casa suponían crecer en la clasificación, y los de fuera, volver a bajar. Esta dicotomía tocó fondo en la jornada 16, con la derrota en el Ángel Carro contra el Barcelona B por 1-2. El equipo se colocaba en el puesto 17 de la clasificación. Nunca más volvería a estar tan bajo. Es más, tras ese partido, enlazó la que sería la mejor racha de la temporada: sumaría cinco victorias en siete partidos, junto a un empate y una derrota.

Momentos álgidos

Aupado al décimo puesto. Esa concatenación de jornadas exitosas permitió a la escuadra de Quique Setién iniciar una escalada que hizo soñar, por primera vez, con algo más que la simple permanencia. El equipo ganaba fuera de casa (cayeron de forma consecutiva en sucesivos viajes Almería, Sabadell y Ponferradina), se mostraba sólido y confiado en un juego que ya no era solo de toque, sino que mostraba efectividad al contraataque y solidez defensiva. La victoria ante el Las Palmas por 3-1 (jornada 23), aupó al equipo al décimo puesto, su mejor marca desde el tercer encuentro. Tras un impás de un triunfo en seis encuentros, el equipo volvió a crecer con los mismos méritos: solidez, efectividad y los marcadores más amplios de la temporada. El cénit llegó con el empate si goles en casa del líder (0-0 en Elche, en la jornada 33). Ahora, vuelve a recuperar el pulso.