El preparador cántabro afirma que su continuidad está «al 80%»
28 may 2013 . Actualizado a las 13:09 h.Conseguida la permanencia matemática, el Lugo ya mira de reojo al curso 2013-2014. Quique Setién, piedra angular del proyecto rojiblanco en las cuatro últimas campañas, habla de su continuidad: «Estamos a la espera de ponernos de acuerdo en detalles que hay que aguardar por cuestiones mías. Ahora mismo, está al ochenta por ciento. Habrá que esperar a que el club convoque una rueda de prensa para comunicar la decisión».
Algunos futbolistas se han revalorizado a lo largo de la presente campaña, por lo que el vestuario rojiblanco podría experimentar más bajas de las esperadas. Setién lo asume: «El club necesita estabilidad. Yo soy el primero que quiere que Óscar se quede. Pero, al igual que otros compañeros, tendrá la posibilidad de mejorar su condición personal. El fútbol es una carrera corta y habría que entender la posibilidad de que se marche, por ejemplo, a Primera».
«El Lugo tiene la posibilidad de seguir creciendo, pero hay que acertar en las incorporaciones y mejorar las condiciones y los campos de entrenamiento. Lo de esta temporada ha sido un milagro. Solo la coherencia del club ha permitido que estemos donde estamos. Hemos pasado meses muy duros», apunta el preparador.
Sobre el choque de ayer, Setién dice que «merecimos ganar. Tuvimos las ocasiones más claras, llevamos el peso y concedimos pocas oportunidades».
Belfortti, central titular
Una de las sorpresas del once radicó en la colocación de Belfortti como central titular. Acerca de esta circunstancia, el técnico del Lugo expone que «tenía que decidirme por Tena o por él. Sabía que el rival presionaría arriba y, además, no disponían de ningún delantero rápido. Melli tiene una salida de balón extraordinaria y es un premio para él. Desgraciadamente, no ha tenido muchas oportunidades».
Lluís Carreras, entrenador del Sabadell, cree que lo más justo «habría sido un empate». «El Lugo ha hecho una temporada muy buena. Hablé con Quique del momento en el que la afición cantaba su nombre y le pregunté cómo sería si perdiese cinco partidos seguidos. Me dijo que aquí la gente le quiere igual con las derrotas».