El Lugo comenzó la jornada como el tercer equipo menos batido de la Liga y en un partido repleto de errores en el pase recibió cinco goles en casa, cuatro en la segunda mitad. Los rojiblancos dominaron el primer tramo del encuentro. Paradójicamente, tras el 1-0 del una vez más astuto Iago, el Almería, necesitado de puntos que alimenten su tentativa de regreso a Primera, comenzó a controlar el partido. Los lucenses naufragaron en defensa siendo ampliamente superados en la segunda mitad por el frente de ataque almeriense. En el 1-1, el principal debe en su propia área del Lugo: la falta de contundencia en el juego aéreo, especialmente a balón parado. Igualmente, el Lugo creó ocasiones y tuvo dos opciones serias de empatar (hipotético 3-3) con Manu y Óscar Díaz. Como dijo Xabi Gracia, hacía tiempo que los andaluces no sufrían tanto en defensa. Hubo similitudes con el 2-4 ante el Huesca. José Juan estuvo inmenso en los manos a manos. Manu abanderó el intento de remontada. Iván Pérez causó peligro jugando con una marcha más y buscando por el centro el disparo que merece desde Elche. El despliegue de Óscar, nuevamente prodigioso: pared con Font, autopase lleno de potencia y disparo seco previo al 1-0. Seis partidos sin ganar, encuentro con más goles encajados y quinto con tres o más tantos anotados. El hito podrá fecharse en Valdebebas.