El Lugo no ha sido capaz de ganar en todo el curso sin el lateral
06 may 2013 . Actualizado a las 12:27 h.El rendimiento de la plantilla del Lugo ha hecho añicos las expectativas durante una temporada «extraordinaria», como gusta decir a su entrenador. Cuando Quique Setién ha tenido que echar mano de sus jugadores, en mayor o en menor medida, todos han respondido al reto de una categoría tan competida y llena de sorpresas como ha sido este curso la Segunda División. Eso sí, hay futbolistas que han resultado imprescindibles para Setién. Cuando han estado disponibles, no ha dudado en mantenerlos en la titularidad, conformando una sólida columna vertebral. Es el caso de Pita, Seoane, Font o Pablo Álvarez en el centro del campo; el pichichi resoluto Óscar Díaz, o en la defensa, el insustituible capitán Manu, Víctor Marco y el lateral derecho David de Coz. Es estadística solamente, pero la participación de este último ha cobrado tal importancia, que sin su presencia, el equipo no ha sido capaz de ganar un solo partido.
David de Coz es uno de los jugadores más experimentados de la plantilla. A sus 33 años, solo José Juan es mayor. El sevillano, con una dilatada trayectoria en Segunda, es uno de los que acumula minutos en Primera gracias a una campaña completa con el Murcia (también cuentan con ese bagaje Font, José Juan, Pablo Álvarez o Pavón). Y se ha confirmado como todo un seguro en la zaga, capaz, además, de recorrer la banda en el ataque con la misma facilidad que impone su ley ante los interiores contrarios.
Un lateral como le gusta a Setién, con recorrido, y que sigue la estela de otros que han pasado por el equipo, como Dani Carril.
Primera ausencia
Esta temporada, una lesión muscular le apartó tres partidos en el arranque del campeonato. Entre la jornada cuarta y sexta, llegó su primera ausencia, y el Lugo sufrió derrotas contra Huesca (2-4) y Recreativo (3-0), y empató en el Molinón (con el que fuera el primer gol decisivo de Óscar Díaz).
Desde su reaparición contra el Mirandés en casa (2-0), jugó quince encuentros más, hasta el 3-0 en Alicante contra el Hércules, en el que, sancionado, no estuvo. Otras diez jornadas, y una nueva lesión, ahora en la rodilla, le ha obligado a permanecer en el dique seco. Cuatro duelos llevan los rojiblancos sin su concurso, y en ninguno han sido capaces de ganar.
Ocho ausencias en total del andaluz, y cinco derrotas y tres empates como todo botín para los lucenses.
En todo este curso, además de haberse ganado la renovación (ha disputado 29 partidos, y su contrato estipulaba que con 25 seguiría un año más), se ha merecido también el reconocimiento de la afición, que no se ha cansado de elogiar su calidad y rendimiento. Una vez, se le preguntó cómo él, criado en las categorías inferiores del Betis, no había tenido más oportunidades en Primera. Se encogió de hombros, y respondió: «Quizás no me lo me merecido».