En Girona viven una auténtica locura con el equipo. Es sin duda, junto al Lugo, el revelación del curso. Ocupar la segunda plaza, a estas alturas de la competición, es todo un éxito, y tienen como objetivo claro adueñársela al final de la temporada. Todos en la ciudad se volcarán para conseguirlo.
El míster Rubi, dispone de un sistema 1-4-2-3-1. Defienden en zona, la mayoría de las veces en posición de desplegado, presionando y dificultando la salida del balón, y en la zona de creación rival. Arriba, utilizan tanto los argumentos de ataque como de contraataque. Lo hacen de una manera muy estructurada y organizada. Tienen muchísima profundidad y equilibrio. Son muy peligrosos y eficaces en las situaciones de estrategia y balón parado. Son, junto al Elche, los que más provecho le sacaron a estas situaciones. En lo individual, el coruñés Dani Mallo está viviendo, quizás, una segunda juventud. En defensa, jugadores como Migue y David García, con experiencia en Primera, le dan seguridad y empaque; Luso y el ex madridista Marcos Tébar, ese equilibrio necesario en las transiciones ataque-defensa y defensa-ataque. Y a nivel más ofensivo, Jandro, Felipe Sanchón y Acuña le confieren calidad y goles.