Incluida la excelencia

Murillo

CDLUGO

31 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El Lugo ha cerrado 32 jornadas con un alto grado de excelencia en la categoría en la que debutó esta temporada, y dentro de la misma está incluida prácticamente la permanencia. Sumen a ello un equipo que ha apostado por una filosofía espectacular y productiva, que jamás ha renunciado al buen trato de la pelota, con el sello inconfundible de su técnico, buscando el equilibrio entre defensa y ataque. Algo consustancial con la doctrina nacida de Johan Cruyff, y prolongada hasta hoy por Guardiola, en la etapa más fecunda del Barça. El visado de la permanencia lo selló el equipo frente al colista, aprovechando sus propias carencias, en una de las salidas más espectaculares que se le recuerdan en su feudo: en diez minutos, el descubrimiento de Airam Cabrera como nuevo pichichi y autor de un hat trick que ya había dejado su sello en los dos primeros goles de su fecunda tarde, balón al palo incluido. Todos producto de dos variantes ofensivas basadas en la estrategia y el contraataque. De manual. De nuevo, con Óscar Díaz, el pichichi mayor de este humilde reino, desplazado a la banda y rescatado para la media punta más tarde. Pita y Seoane se sumaron al dominio del centro, y la presión del Xerez casi siempre fue superada con solvencia por los lucenses, que tuvieron en Pablo y Óscar dos colaboradores de lujo en la producción ofensiva. Todos los que salieron se sumaron a la fiesta con un inapelable marcador que dejó a cada equipo en su sitio. El único pero lo puso Setién en la rueda de prensa, advirtiendo que hay que solucionar el problema del campo para entrenar. Y tiene razón, porque este equipo ni tiene techo ni se merece cortapisas.