Fe intacta en el ascenso

Ricardo Hevia EN ZONA

DEPORTES

16 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

No hay manera de mejorar ni de imagen ni de resultados. Empeñado en vivir anodino, el Breogán no aprovecha las ocasiones que se le presentan para cambiar el paso. Todo se da por fatalmente bueno: son malos tiempos, hay que resistir. Preso en el subsidio de los políticos, valen todas las disculpas: «con lo que nos dan, poco más se puede hacer». Un ejemplo: Oviedo acaba de ascender a LEB Oro y lucha por conseguir un presupuesto de 300.000 euros; aquí se triplica la cantidad. ¿Decir la verdad es ser antibreoganista? ¿Por qué asentir a todo es apoyar al club? Cada día crece el número de desencantados y las quinielas dan muy poco tiempo a este mal vivir. Hablar de un cambio en la gestión del club no es atacar a nadie, es simplemente, y con todo el cariño, discrepar de la actual. Decir que han estado chupándole la sangre al club no es decir ninguna mentira. Que hay quien acampa en la Diputación para seguir disfrutando del chollo lo sabe mucha gente. ¿Mejor callar? Por supuesto que no. Esta situación agónica solo mejoraría con una trayectoria deportiva vital, atractiva, ilusionante. Pero ni eso. El equipo no seduce, pierde más partidos de los debidos y todo se da como normal. Las grandes subvenciones que dieron lugar a los grandes dispendios han quedado atrás. Pero por favor, un poco de vida, un poco de alegría.

En este camino tan poco atractivo que resta hacia el play off, hay esta tarde un duelo autonómico. Un novel Coruña aparece por el Pazo. La desproporción de medios es brutal entre ambos clubes, aunque el Breogán se ha especializado en darle emoción a los partidos, situado en tierra de nadie. ¿Por qué lucha? ¿Por ser cuarto o quinto? Qué más da. Ninguno de los posibles rivales debería llegar al quinto partido en la primera ronda de las eliminatorias. Lo importante es ganar y también jugar cada vez mejor, dando sensación de una regularidad nunca encontrada; sacudir del ambiente esta sensación de desánimo y llegar al play off cargados de ilusión. Y, por supuesto, hablar de ascenso día tras día. Yo sigo creyendo en él.