Segundo partido consecutivo perdido en casa. El Lugo no ratifica percepciones positivas, aunque bien es cierto que interrumpe algunas negativas. Ante un Almería que ya rueda en ascenso directo tiene la opción de reafirmar la segunda tendencia. Reedición de virtudes y defectos precedentes. La irrupción de De Coz en el lateral derecho ha sido constante hasta convertirse en un indiscutible, salvo lesión. Iago ofrece el punto de juventud y descaro, que siempre aporta un toque distintivo. El canterano tiene ante sí el reto de mantenerse constante durante todo el encuentro. Deben los interiores reforzar las ayudas a los laterales, especialmente donde el despliegue ofensivo de Manu provoca vacíos en las contras rivales. Salvo en Copa, siempre el Lugo ha anotado en casa. Así a todo, no lo suficiente. Son el cuarto equipo menos goleador. Mejores datos ofrece en defensa, donde supera a nueve equipos. El sábado espera un Almería segundo en la tabla y segundo máximo goleador, por detrás precisamente del Barça B. Los almerienses han ganado seis de sus ocho partidos en casa, se muestra invicto, pero sus dos empates abren una ilusión: ambas igualadas han sido contra Hércules y Mirandés, último y antepenúltimo clasificados, ambos derrotados en sus visitas a Lugo.